sábado, 12 de junio de 2010

Vuelvo al blog...


Después de un largo año sin cargar ningún post al blog renuevo ese afán de escribir alrededor del fútbol, espero tener algún lector por ahí detrás de alguna pantalla y espero también tener la suficiente eficiencia de vincular un conjunto de palabras alrededor de ese enorme hecho que es el Fútbol… El alboroto que causa el Mundial de Sudáfrica es contagioso, pegajoso… Estoy completamente empapado de todo ello. Es por eso que hoy inicio esta exploración textual impregnada de fútbol, que se la puede calificar como algo que oscila entre la crónica, los criterios caprichosos sobre el fútbol y una suma de detalles personales, mejor de efectos personales que provoca en mí el fútbol, además que intentaré hacer un juego de collage, de citas con aquello que dicen otros… Empecemos…


Me asombra la buena prensa y los criterios sobredimensionados de algunas selecciones, en este caso de forma muy puntual: México, el Tri para aquellos que les gusta los sobrenombres. Ayer, en la inauguración la selección de México –el eterno participante de los mundiales– para los sabiondos y especialistas del fútbol era la selección “favorita” en el duelo frente a Sudáfrica. Pero qué hizo este equipo favorito. Una suma de ostentaciones inútiles. Para sustentar este criterio basta revisar los primeros 20 minutos en los que México era un torbellino inofensivo, un huracán impotente, ostentoso pero ampliamente inútil y sin corazón alguno, como síntesis de esa impotencia se encuentra el asombroso pase de Vela a Franco y la pobre resolución del gaucho ahora mexicano. Como dice el Blog La pelota el corazón del aire es la escasa y débil definición que diferencia al fútbol mexicano del mejor fútbol del mundo. Algo pasa con México y para indagar en ello vale la pena precisar que el Dt Aguirre es el 4 Dt que llega al Tri desde el Mundial 2006 en Alemania… Luego de perder en octavos de final frente Argentina Lavolpe, Dt argentino, terminó su ciclo, llego el ídolo del Real Madrid Hugo Sánchez que no logró hacer cuajar el fútbol de su selección, tras el fiasco arribó el sueco Sven-Goran Eriksson y finalmente llegó el Vasco Aguirre, tantas idas y venidas creo que demuestran la confusión futbolística de un país futbolero que no sale de su dilema de nunca poder alcanzar a ser una potencia futbolística y se contenta con ser un conjunto modesto que estimulas las ilusiones y siempre está invitado –hasta octavos– a la gran fiesta. Valga insertar esta pregunta que se hace Carlos Bianchi en su blog para pensar los dilemas del equipo mexicano ayer en cancha: “¿Cómo hizo México para que casi se le escape del todo un partido en el que había empezado tan bien?” y cierra su opinión sobre el Tri con este criterio: “Cuesta pensar que un equipo con buen juego y una ordenada disposición táctica termine cediendo la iniciativa como lo hizo y, además, se desordene en defensa hasta permitir situaciones que le podrían haber costado una derrota”. Como esto es fútbol puede ser que el Tri pelee frente a sus propias peripecias y afronte un Mundial sorprendente…



Sudáfrica sopapeó eso que llaman lógica del fútbol… Con un golazo Siphiwe Tshabalala quebró pronósticos, ánimos y fue el impulso para que las famosas vuvuzelas ensordezcan el corazón de Johansburgo. El baile de los cuatro sudáfricanos fue la verdadera inauguración del primer mundial en un continente tan golpeado y que canaliza esas penas baile y futbol mediante, para mi gusto ese bailecito tribal en el costado de la línea de cal tocó mi médula hasta provocarme escalofríos. Sudáfrica tuvo más chances de sorprender y una inocencia típica del defensor Thwala enfrío la fiesta. El día miércoles juega con Uruguay, presumo que en ese partido concretará lo que no pudo hacerlo frente a México: ganar.



Sobre Uruguay – Francia todo se encasilla en una palabra: mediocridad. Me escasean las palabras, por eso traigo un texto del siempre brillante Juan Pablo Varsky: "Había marcado con resaltador Francia-Uruguay. Pero resultó un insoportable dolor de muelas. La Celeste apostó a conservar el 0 a 0 con el que comienzan todos los partidos. Presentó un equipo con ocho futbolistas de mentalidad defensiva: arquero, tres centrales, dos laterales y dos mediocampistas. Ignacio González no se comprometió con su responsabilidad de crear juego. Nadie lo ayudó. Suárez solamente corrió. Dependió clamorosamente de Forlán. Hay muy pocos delanteros en el mundo que fabriquen tantas chances por partido. Emociona su autogestión. Tabárez probó con Lodeiro para que le diera pases. Pero el chico dio una patada-tributo a Paolo Montero y lo echaron. Pudoroso, antes el referí le mostró dos amarillas. Un fiscal y un juez de Ciudad del Cabo están trabajando en el asunto. Dentro de la mediocridad, a Francia lo salva su ambición. Tengo mala suerte con Ribery. Nunca lo he visto brillar. Empiezo a sospechar de su reputación. Pero lo patrocina Zidane y eso merece respeto. En la era post Zizou, Les Bleus presentaron a Yoann Gourcuff, que tiene andar y pegada estilo Riquelme. El 8 de Francia se ganó a la platea femenina. Muchas chicas lo eligieron el jugador del partido. Pero no lo quieren sus compañeros. Le habían pedido al seleccionador que no lo incluyera en el equipo titular. Preferían a Diaby. Domenech les hizo caso pero lo incluyó por Malouda en el puesto de volante izquierdo. Acertó. En su cuarto Mundial, récord para un francés, el gran Thierry Henry entró por Anelka. Reclamó un penal por mano. Justo él, que puso la suya ante Irlanda para llegar a Sudáfrica por la ventanilla. Todo vuelve, Tití. Consejo para padres: usen Francia-Uruguay para disciplinar a su hijo rebelde. "Si te portás mal, te pongo a ver el partido completo", díganle. Y notará el cambio de conducta. Pasa en las mejores familias".


Apuntes:
El árbitro uzbeco Ravshan Irmatov junto con sus dos líneas develaron la ignorancia –incluida desde redactor– respecto a un detalle del reglamento: el gol en posición adelantada… Buen arbitraje…




Foto: BBC

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