lunes, 24 de diciembre de 2007

Informe de un rompecabezas inconcluso

El jueves 31 de mayo de 2007, Joseph Blatter en el momento de ser reelegido (2007-2011) –por aclamación y por tercera vez consecutiva– un niño le entregó un globo terráqueo. Blatter conmocionado por la prolija puesta en escena se acercó al micrófono, algo tembloroso, y dijo con el mundo entre las manos: "Por el juego. Por el mundo", se trata del lema FIFA de esta nueva gestión. En mayo, Blatter reasumió el trono con una apretada agenda de conflictos futboleros, entre ellos, el más polémico y enrevesado es el juicio que actualmente sostiene con el G14 del fútbol (los clubes más importantes de Europa), quienes reclaman una indemnización de 860 millones de euros por año más un seguro por la constante cesión de los jugadores a las distintas selecciones nacionales del globo terráqueo. En abril de este año, Blatter decidió repartir varios de los millones FIFA a cada uno de los clubs a cambio de aplacar el polémico “préstamo” de jugadores a las selecciones, sin embargo éstos no aceptaron las tímidas migajas monetarias del suizo. Le exigieron sin vueltas que el inmenso calendario de partidos FIFA se reduzca a jugar lo más imprescindible. Blatter respondió a esa exigencia advirtiendo a los clubs que no tocaría el fixture de ninguna de las eliminatorias mundialistas, ni tampoco las fechas FIFA, pero ajustaría las clavijas necesarias del torneo eliminatorio para afinarlas de acuerdo con los intereses de los clubes europeos. Fue en este contexto en el que irrumpió el brumoso conflicto de la altura.


Recuento del misterio
En abril de 2007, el doctor Raúl Madero, médico de la selección argentina y presidente de la Comisión Médica de la Conmebol, con los reclamos formales del club Flamengo en mano viajó a una improvisada reunión de la Comisión Médica de la FIFA organizada por los doctores: Michel D´Hooghe (miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA y presidente de la Comisión Médica Deportiva de la FIFA) y Jiri Dvorak (médico en Jefe de la FIFA). Allí, los rumores desentrañan el nudo, aseguran que Madero presentó un informe oral basado en trascendidos y en narraciones que más tienen que ver con el realismo mágico que con el informe de un médico. En el informe se habló sobre la “inhumanidad”, la "barbarie" de jugar fútbol por encima de los 2.800 metros sobre el nivel del mar. La presión y la influencia de Madero en la Comisión Médica, añadida a la fobia de la altura por parte del belga D´Hooghe apresuraron las decisiones de la Comisión Médica. Cuentan que el doctor Dvorak aconsejó debatir a finales de octubre con el resto de médicos FIFA para emitir un informe que respalde las decisiones del Comité Ejecutivo FIFA. Sin embargo, las eliminatorias al Mundial 2010 ya se asomaban y en esas circunstancias prevaleció la efectiva presión de Madero y de D´Hooghe que de forma oral emitieron un informe oral al Comité Ejecutivo. Días después el Comité Ejecutivo mediante resolución proscribió el fútbol en la altura favoreciendo el burlesco informe del doctor Madero.

Sin embargo, el Comité Ejecutivo nunca pudo construir una estructura argumentativa sólida e inexpugnable. Por el contrario, las fisuras, los quiebres, las ambigüedades, las desprolijidades, las dubitaciones, las posiciones demagógicas, la unilateralidad y las profundas contradicciones impidieron que la FIFA asuma la proscripción de la altura a partir de un conjunto de insumos técnicos y científicos irrebatibles. Blatter se lanzó a la aventura de la prohibición con la certeza de que detrás de esa decisión protegía los enormes intereses de dos gigantes federativos: Argentina y Brasil, más los intereses de los clubes del G14 del fútbol europeo; y al hacerlo desnudó la precariedad de los móviles internos FIFA.

Una muestra de ello es el irresponsable sube y baja de los metros sobre el nivel del mar en los que supuestamente, para la Comisión Médica FIFA, se respeta y se protege tanto el Fair Play como las piernas y los corazones de los jugadores. El Comité Ejecutivo el 27 de mayo, prohibió los partidos de fútbol a más de 2.500 metros sobre el nivel del mar. En junio, por presiones políticas, subió el límite a 3.000. En julio, el presidente de la FIFA conjuntamente con el de la Conmebol firmaron una nueva resolución “de excepción” autorizado a Bolivia a utilizar La Paz como sede para las eliminatorias rumbo a Suafrica 2010. El comunicado oficial certificaba un límite de 2.500 metros con una tolerancia de hasta 2.800 msnm “para futuras competencias”. En diciembre, el nuevo límite es de 2.750 basado –como en mayo– en supuestas recomendaciones médicas.


Las huellas del último veto
A una semana y un par de días de la última resolución del Comité Ejecutivo, valga recomponer algunas piezas de este complejo rompecabezas de las decisiones FIFA. El día miércoles 12 de diciembre la Conmebol ya tenía registrados los nombres de los próximos clasificados tanto a la Copa Libertadores como a la Copa Sudamericana. En Perú, El Coronel Bolognesi de Tacna ciudad situada a 3.365 msnm inscribió su nombre en la Copa Libertadores y en la Sudamericana. Otro en la lista es el Cienciano de Cusco (3.400msnm) que debe jugar la primera fase de la libertadores como Perú tres frente a Wanders de Montevideo (Uruguay), el ganador entrará a la llave donde está nada más ni nada menos que el Flamengo. A esta lista se añade San José de Oruro (3.706) y Real Potosí (4.100), junto con La Paz F.C. y Bolívar (3.540). De Ecuador se encuentra la Liga deportiva Universitaria de Quito (2.850), el Olmedo de Riobamba (2.700). El sábado 15 de diciembre –tres días después de saber con certeza la cantidad de clubes de altura en las dos copas Conmebol– el Comité Ejecutivo FIFA nuevamente por consejo del Comité Médico decide recurrir al mismo mecanismo de mayo (informe oral de la Comisión Médica Conmebol a la Comisión Médica FIFA), resuelve proscribir el fútbol en la altura. Con un monstruoso añadido: se prohíben TODOS los partidos en la altura, incluidos aquellos organizados por las Confederaciones. Detrás de las bambalinas de esta decisión –es innegable– se encuentra la sombra sinuosa del presidente del Comité Médico de la Conmebol presidido por el nefasto e influyente doctor Madero (juez y parte del conflicto).

El miércoles 19 de diciembre se concretó la reunión del Comité Ejecutivo de la Conmebol. Sin Leóz en la cabeza. En ella, Carlos Chávez, lamentó la ligereza en el análisis de la Comisión Médica FIFA. Chávez, también señaló que el doctor Jiri Dvorak (médico jefe de la FIFA) mandó una carta a la Federación Boliviana, donde se sostenía que el tema de la altura sería analizado por la Comisión Médica a finales del 2008 ó principios del 2009. Se supo que el argentino Eduardo de Luca, secretario general de la Conmebol, expresó su extrañeza por el surgimiento del conflicto del veto, debido a que no estaba en la agenda de la FIFA en la cita de Tokio, Japón. Todo esto indica que la arbitraria decisión del Comité Ejecutivo fue motivada por la presión de la Comisión Médica de la Conmebol en vista de que en las copas Conmebol abundan los equipos que juegan en la altura. A esto se añade las temibles declaraciones del vicepresidente del Flamengo, Cléber Leite, quien aseveró que no le "preocupaba" que su equipo se pueda cruzar con el Cienciano peruano, pues se va a "cumplir" la orden de la FIFA de prohibir los partidos en la altitud. Leite atribuyó la resolución de la FIFA a una “victoria” del presidente de la Confederación Brasileña, Ricardo Texeira. Bastan las palabras y los comentarios.

El juego de múltiples rostros de la Conmebol
Los presidentes de las federaciones de Argentina y Brasil, con una habilidad de viejos políticos zorros, con una astucia de magos han trasladado el debate sobre el conflicto de la altura del escenario de la Conmebol a otro escenario casi inaccesible para federaciones andinas: la FIFA. Desde allí operan con más calma, con mucha torpeza, pero con la certeza de se encuentran cerquita del poder y de Blatter, con aliados efectivos como el doctor belga D´Hooghe. Sabemos que la altura debería ser una preocupación exclusivamente de la Conmebol, pero es el Comité Ejecutivo de la FIFA el dueño del destino del fútbol más allá de los 2.750 metros por encima del mar. En este contexto se hacen más legibles las declaraciones del longevo presidente de la AFA, Julio Grondona, quien señaló que se hará “lo posible”, reitero "lo posible", para que el órgano rector del fútbol internacional permita los juegos restantes de las eliminatorias mundialistas en La Paz y Quito. Dijo Grondona: “Tenemos que decirles (a las autoridades de la FIFA) que solucionen el problema o de lo contrario no se podrá seguir en futuras eliminatorias”.

La FBF debió sentar un precedente rotundo en la Conmebol. No es posible que una de sus Comisiones (la médica) haya emitido un informe oscuro a puertas cerradas y a escondidas en contra de los beneficios de uno de los afiliados federativos. La FBF debió haber instaurado una investigación sobre los móviles de la Comisión Médica de la Conmebol. La Comisión Médica desató la madeja que ahora ya se transformó en una maraña imposible de ordenar y en la que quedará entrampado el fútbol de altura.

¿Qué le queda al fútbol de altura? Cohesionar fuerzas e inteligencia, en ese sentido, es un gran paso que esté Guido Loayza dentro de la Comisión del Veto a la Altura que lastimosamente la dirige el aneuronal doctor Pacheco, que de a poco y con mucho esfuerzo descubre las aristas de la compleja geopolítica del fútbol. Pacheco ya salió a los medios a invadirnos de su reconocible demagogia, el sábado dijo a Acción de La Prensa: "se trabajará en los aspectos médico, filosóficos y sociológicos, se elaborarán acciones estratégicas en el ámbito político, social, jurídico y, por supuesto, deportivo. Lo más importante es que hemos logrado aquello que queríamos encontrar, un estamento donde hayan funciones específicas y donde se aborden -todos los órdenes de manera profesional y eficiente". Con esta siembra retórica es posible predecir la cosecha...

Este post no puede cerrarse sin citar la imagen de Blatter con el globo terráqueo en la mano. El suizo sabe bien que en el momento en que proceda el veto, la FIFA inmolará una de sus más importantes estructuras: la universalidad. Al mismo tiempo, Blatter sabe que si el veto no procede la espada de Damocles de los clubs del G14, más la temeraria influencia de las federaciones brasileña-argentina cercenarán los millones que deseen de las cuentas FIFA. Es un momento complejo, se podría decir que el conflicto de la altura es, sin vueltas, uno de los ejes de la gestión de Blatter. Por ahora, por las señales dadas sabemos que lo que le interesa es proteger la maquinaria futbolera de los de millones FIFA. Por tanto, el lema: "Por el juego. Por el mundo", se desinfla del mismo modo como el globo terráqueo que configura FIFA.

martes, 18 de diciembre de 2007

"El Mundial de Clubes no existe"


Menotti le ha insertado al fútbol un componente fundamental: el laberinto de la palabra. Menotti fundó una tradición de pensamiento, de formas, de estrategias para politizar y despolitizar el fútbol. Se trata de un orfebre de la poesía del fútbol. Y así como despierta pasiones, también convoca a la melancolía, a cierto resentimiento con todo el entorno futbolístico argentino. El periódico Olé de Argentina, ha realizado una entrevista con el gran César Luis. Aquí la tienen...


Bien podría usar una remera con la leyenda I love fútbol... Por razones de elegancia no lo hace aunque con su encendido discurso le alcanza para dejar en claro la idea. Aunque ame un fútbol que cree en vías de extinción, con marcada tendencia autodestructiva en la Argentina. César Luis Menotti dice que "hace 30 años que vengo denunciando esto". Y parece que a porfiado no le van a ganar...


—¿Cuándo va a volver a dirigir en la Argentina?


—No me interesa trabajar acá. Tendría que tener portación de armas, dos pistolas 45. Me gustan las armas pero para cazar coloradas o perdices.


—¿Para tanto? ¿No lo llaman o está proscripto?


—Proscripto no. Soy enemigo de los poderes políticos y económicos. Son los que dominan la situación. Por lo tanto soy un subversivo para ellos. No soy un obsecuente, alcahuete ni uno que dice que todo está bien para poder encontrar un laburo de comentarista o de lo que sea.


—Usted siempre generó resistencias...


—Habría que hacer unas elecciones y yo creo que ganaría 10 a 1. Le gano a cualquiera. Yo me alegro de tener discrepancias. Disentir, me hace feliz. Me siento invencible no porque tenga fuerza o porque tenga una inteligencia superior. Simplemente porque no me rindo, 50 años de mi vida estuve sin rendirme. Sigo pensando igual.


—¿Qué piensa?


—Que este fútbol argentino está en un estado de crisis terminal. No digo muerto, eh... Pero basta revisar la realidad de su economía, en donde los tiempos de los negocios se han devorado los del fútbol. Mi participación después de esta denuncia debe ser muy complicada, ¿no? Debe ser muy complicado tenerme a mí de entrenador. Cosa que me jerarquiza.


—¿Entonces?


—La razón está a la vista: a los siete días de pretemporada te hacen jugar un clásico, se juega todos los días y a cualquier hora, no se saben los horarios, el fútbol está comandado por el gran negocio... Ojo: la palabra negocio no me asusta, he vivido siempre del fútbol. Pero respetando los tiempos. Si vos hacés milanesas y vendés 100 por día, y de pronto tenés que vender 1.000 y para eso hacés milanesas de perro... ya no es un negocio, es una estafa. Nadie dice nada porque económicamente están devastados y cualquier cosa les viene bien. River destruye su campo de juego por un recital. ¿Te imaginás que el Teatro Colón, porque no hay presupuesto, tenga que hacer una bailanta? A los grandes escenarios los hacen los grandes artistas. Pero hoy todo es cuestión de marcas, Copa Nissan, Toyota. Mañana será Honda, Ford, la cerveza y no se qué... Y ahí van los jugadores como monitos, se suben a un avión 30 horas para jugar un Mundial de Clubes que no existe... Cuando tendrían que estar descansando en este momento, preparándose para respetar a la gente al momento de competir. Si se juega para la gente, ¿o no?


—No vio a Boca...


—Nooo... No me voy a levantar a las 6 de la mañana para ver Túnez y Boca.


—¿Y Milan-Boca?


—Tampoco. El Milan es otra trampa. Le dio bola a este campeonato porque va 14 puntos abajo del Inter. Entonces ponen este torneo para ver si zafan de lo mal que les va en el Calcio. Si estuviera peleando el título no sé si hubiera viajado con los titulares.


—¿Y Boca?—Los argentinos, sí: son cuatro millones de dólares. Por cuatro palos verdes los dirigentes te hacen jugar en el mar, en la montaña, en la nieve... Por 100 o por 20 mil, por lo que haya... Donde esté el mango ahí vamos todos los monitos disfrazados de jugadores de fútbol, con el entrenador y con todo el circo adelante. El público va igual porque se sostiene por los colores de la camiseta, se acuerda del River de Sívori y Pedernera, o del Boca de Rattín o del que sea. Ahí está el hecho cultural de la identificación. El hincha va con la ilusión de emocionarse. Cada vez se emociona menos, pero igual va, no pierde las esperanzas.


—Pero fueron los campeones de la Libertadores y de la Champions...


—Fueron equipos que hoy están devaluados. Boca terminó cuarto el torneo local; Milan va a 14 puntos; Pachuca tuvo un año malísimo, a pesar del anterior muy bueno, pero ahora jugó como 70 partidos y llegó destruido... ¿A qué van? ¿A alguien le importa si se va a jugar bien? Sabés que una vez el Che Guevara dijo que querían hacer una revolución de la calidad... Y el periodista le preguntó qué era calidad: "Respeto al pueblo", contestó. Sabés qué es fútbol de calidad. ¡Respeto por el que va, viejo! Uno tiene la aspiración de jugar o tocar bien, pero la obligación es prepararte bien para ello... Si soy actor, me dan 100 lucas y el libreto de una obra de teatro hoy, para salir al escenario manaña, no estoy respetando a nadie. Lo mismo en el fútbol. La calidad ya fue...


—¿Y los hinchas que viajaron a Japón?


—Hinchas, hinchas... Cada vez hay menos hinchas y más espectadores. Hoy el fútbol es un espectáculo, hasta ponen minas mostrando el culo... ¿Imaginás que Pavarotti hubiese puesto una vedette antes de empezar a cantar? El fútbol es demasiado importante para estar en manos de cualquiera.


—¿Le ve salida?-Así no, así se devalúa todo. Si vas a una obra de teatro a ver a Norma Aleandro vestida de vedette y bailando, decís: "Se fue todo a la mierda... No lo va a lograr aunque le ofrezcan millones de dólares". El fútbol ya no se sabe qué es...

Kaká, nombre de mierda y pie divino


Este redactor de blog anda subsumido en aventuras laborales que momentáneamente lo alejan de su solitaria empresa futbolera. Sin embargo, les ofrezco un texto a propósito de Ricardo Izecson dos Santo Leite, Kaká. El texto proviene de una pluma ácida, que siempre apunta a los ángulos más agudos del fútbol (hábito poco usual en el periodismo deportivo), se trata del blog El "Hacha" de Rubén Uría, de España. Que lo disfruten...



No nació, como Pelé, en una cuna pobre de café. No tiene genes mestizos y su talento no tiene las favelas como denominación de origen. Ricardo Izecson dos Santos Leite aprendió a gatear en el seno de una familia burguesa de Brasilia, donde un ingeniero acomodado y una maestra de escuela le enseñaron que Dios era la fuente inspiradora de la vida. Atleta de Cristo, tímido ante los micrófonos y de mirada limpia, Ricardo descubrió el poder de seducción de la pelota en un buen colegio, en el patio de la universidad, lejos de esas playas interminables plagadas de muchachadas que persiguen cualquier cosa parecida a un balón. Ajeno al jogo bonito de las calles, al talento marginal brasileño, Ricardo Izecson Leite dos Santos forjó un inmaculado talento para administrar la pelota. Su nombre de guerra lleva el copyright de su hermano pequeño, que no sabía pronunciar la palabra Ricardo, y terminó por inventarse una especie de sonido gutural que solía pronunciar como Kaká. Cuatro letras tan sonoras como escatológicas. Es el Balón de Oro.

Como buena estrella fugaz, Kaká pronto dio el salto a Europa, no sin antes llenar de metralla tantas porterías como equipos existen en Brasil. Aquellas cuatro letras, sonoras pero escatológicas, estaba encima de la mesa de todo cazatalentos que se preciara de serlo. La primera en telefonear fue la Juventus de Turín. Uno de sus directivos, Luciano Moggi, rehusó el fichaje.

- Es bueno, sí, pero no podemos fichar a un tipo con ese nombre, Kaká. ¿Qué pensarían de nosotros?
Un mes más tarde, Silvio Berlusconi corrió el riesgo. Decían que tenía nombre de excremento, pero aquel brasileño tenía tanta magia en las botas que poco importaba si su nombre sonaba a guasa. Agarró el teléfono y dio una órden.
- Adriano [Galliani]…Si, si, Kaká, fíchalo de inmediato. Mañana será tarde. ¿El nombre? Seguro que Pelé tampoco sonaba muy bien al principio y luego, ya ves…

El Milán nació con sangre inglesa. Se bautizó como Club de Críquet. Enganchó con la mítica delantera Gre-No-Li. Entró en los corazones de Italia gracias a Nereo Rocco. Dio esperanza desde el pie de Rivera, ‘Il bambino de oro’. Empapó en sudor con Schnellinger. Hizo zapatero prodigioso a Arrigo Sacchi. Fabricó un laboratorio de sueños para campeones, Milanello. Regaló al mundo a Gullit, Rijkaard y Van Basten. Enseñó al mundo una palabra ‘avanti’, aquel grito de Baresi. Cambió los primeros pañales de Capello y dejó al alcance de la mano el Antiguo Testamento de Paolo Maldini. Ahora San Siro se inclina ante la versión sofisticada del Pelé Blanco. Ante el pie delicado, refinado, preciso y mágico de Kaká. Un talento fuera del cliché brasileño, más cercano a Gianni Rivera que a Zico, pero que descarga tormentas de fútbol. De sus largas y precisas piernas brotan truenos, relámpagos y centellas. Y una mirada limpia.
En Kaká se adivina una elegancia tan grande como apreciable y apreciada. Tiene chicle en el zapato, presencia erguida y pie aterciopelado. Aunque su gran arma es la puntería. Allí donde Kaká pone el ojo, pone la bola. En sus botas lleva grabado un aforismo divino: ‘Dios es fiel’. Una plegaria que el cielo atiende. Kaká no tiene el tobillo de goma como Ronaldinho, ni la estampida del búfalo de Ronaldo, ni el cañón teledirigido de Roberto Carlos, pero sí transpira una sensibilidad especial para sobrevolar el área, flotar entre los defensas y apuntar con precisión de cirujano. No tiene la alegría de Garrincha, ni el embrujo de Pelé, ni la visión de juego de Tostao, ni la rebeldía de Rivelino, pero Kaká resulta la elegancia elevada a su enésima potencia. Tanto, que entre el crujir de huesos italiano, entre el músculo y la trinchera del Calcio, Kaká sobresale entre el resto de los mortales para demostrar que juega con esmoquin. Tiene nombre de mierda, pero un pie divino.

domingo, 9 de diciembre de 2007

Los últimos serán los primeros



Desde lo profundo de sus distintas estructuras competitivas en el fútbol Latinoamericano se produjo una agresiva vuelta de tuerca . “Los últimos serán los primeros”, dice uno de los voceros de Cristo y el fútbol latino tomó al pie de la letra la consigna cristiana. Los eficaces mecanismos futbolísticos de la modestia quebraron a la máquina imperial productora de títulos de los “Grandes”. La irreverencia de los equipos “Chicos”, sus envidiables sobredosis de fe, sus dificultades que en algunos casos se transforman en posibilidades, fracturaron los implacables pilares de la tradición. Una vez más el fútbol instaura un amague a los tentáculos de la historia. Una vez más el fútbol demuestra que el dinero no es el elemento central de su núcleo, sino una mera variable que envuelve y asfixia al juego. Una vez más el fútbol democratiza y garantiza la circulación en el podio. Una vez más el fútbol se inmola y abre surcos por los cuales transitan otros nombres, otras glorias, otras virtudes, otras lógicas y otras economías futbolísticas.


La irrupción futbolera de los “Chicos” tomó cuerpo el domingo anterior nada más ni nada menos que en el territorio de un “Grande” que hegemoniza para sí títulos y copas. Lanús empapó de espeso sudor y coraje el gramado de la bombonera xeneize. El equipo del sur porteño alcanzó en el campeonato argentino su primer título. Habrá que añadir a la descripción de esta gloria que Lanús no es cualquier conglomerado futbolístico, se trata de un ambicioso y modesto proyecto deportivo que ya empieza a cosechar la buena siembra de sus distintas escuelas futbolísticas. El segundo en el podio gaucho fue Tigre, equipo benjamín que bajo un inquebrantable juego en equipo demostró que el fútbol se teje y se desteje en el pase solidario, en el diálogo permanente con el inasible balón.

Y a este dúo se añade el gran Arsenal de Sarandí que con un conjunto de jugadores terrenales destronaron del Olimpo del fútbol al Campeón del Clausura 2007: San Lorenzo, a River Plate, al Chivas de Guadalajara y al multimillonario equipo América. ¿Con qué herramientas futbolísticas? Con las que derivan de una entrega desmedida, exagerada. Si uno examina todas las puntas de las artistas del Arsenal Campeón todas apuntan a un sólo norte: querer ganar por sobre todas las cosas. Arsenal nunca salió campeón del fútbol argentino, pero su nombre junto con el del atrevido David que derribó al enorme Goliat ya poseen una plaqueta en los registros de los pequeños grandes derribadores, al lado de otros davids como el gran Once Caldas (Campeón Libertadores 2004), o el memorable Cienciano (Campeón Sudamericana 2003).

Pero esta fiebre de los equipos “chicos” no termina ni empieza con los argentinos, en Uruguay el temible Peñarol de los ochentas y el fútbol rebosante de filigranas y de abundante sentido del juego del Nacional dejaron hace rato el trono, es Defensor Sporting el equipo que por ahora más fútbol vertebra en las canchas charrúas. Libertad en el Paraguay demostró que los todopoderosos como Olimpia tienen límites y que Cerro Porteño cada día se asemeja más al rostro de un antiguo mito. Cuatro de los últimos seis campeonatos fueron de Libertad. Libertad es más que un curioso equipo ya que expone distintas formas desde lo futbolístico, en cada una de sus presentaciones da pautas de su capacidad creativa en permanente expansión, es un interesante referente en el transparente manejo institucional del Club y un proyecto productor de abundancia económica. En Colombia Atlético Nacional de Medellín ganó el campeonato con las justas al recién ascendido Atlético Huila. Y no quiero olvidarme del mejor equipo de la Copa Libertadores 2007, actual casa del goleador Loquito Cabrera: Deportivo Cúcuta, que se quedó fuera de la Copa gracias a las eficaces brumas porteñas boquenses y no a los argumentos futbolísticos de los porteños.

Y nuestra liga no es la excepción: el primer campeonato lo ganó de pe a pa el gran Real Potosí, y en este clausura lo más posible es que otro equipo minero, San José, se adjudique con todos los méritos, la Copa del segundo torneo. En descargo de La Paz Fútbol Club, equipo que se forja a partir de las eruditas ilusiones futboleras del Dt Apaza, se trata de lejos del mejor equipo del año, con 76 punto a favor y una enorme carga de sueños.


Luego de que Arsenal se consagrará como el campeón de la Sudamericana 2007, Diego Armando Maradona dijo: “También los humildes existimos”. Y es que el fútbol ofrece esas chances, los “Grandes” tropiezan y se derrumban y ahí está la estrategia, las mañas, la fe y el trabajo de los “Chicos” que transforman la estrechez de las dificultades en motivos para abrir las puertas de las posibilidades. En el fútbol, los perdedores de siempre podemos relativizar el carácter predecible de la historia...

sábado, 24 de noviembre de 2007

Radiografía breve de las nervaduras de un Titán

Este texto pretende abrir un resquicio en el duelo y desde ahí aventurarse a transitar en los contornos de la guapeza de un grande: Oscar Carmelo Sánchez. Para Sánchez el fútbol nunca se redujo a un frívolo mecanismo de domingo para el acopio cínico de patrimonio monetario. Hace algo más de un año atrás Sánchez fue duramente crucificado por la saliente dirigencia bolivarista (Cuéllar y Cía.); se lo acusaba medios mediante que era uno de los jugadores más caros del fútbol boliviano y que su única motivación en la cancha era el dinero. Este año el propio Sánchez se encargó de pulverizar ese chantaje dirigencial, saltó a la cancha con un solo riñón pero con el corazón latiendo a mil revoluciones bajo el solvente argumento de su consecuencia y su unión vital con el fútbol.

Sánchez hacía de su terquedad una potente virtud. Dentro de la cancha fue terco con sus arriesgadas formas de proceder, siempre al borde de la ebullición del magma más espeso, sin temor al poder súbito de las amarillas y las rojas. Sánchez no sólo asumía el rol de un valiente Mariscal de defensa también asumía las funciones de un importante pistón de arranque que impulsaba hacia adelante los andamiajes creativos del equipo. Fue terco y demasiado franco en el momento en el que se acercaba a los micrófonos y cámaras, sin titubear, con verdades simples desataba los nudos oscuros que se tejen detrás de las bambalinas futboleras. También fue presa fácil del periodismo deportivo amarillista que fácilmente lo asociaba con el alcohol, los disturbios y la antigua PTJ. Sin embargo, el gran 5 de la selección, del Tigre, del Bolívar, de Independiente de Avellaneda sabía cómo encarar y frenar el veneno mediático.

En cancha Sánchez fue un pura sangre de corazón caliente. Estronguista de corazón. Un bastión sólido. Fiereza químicamente pura. El mayor patrimonio de Sánchez en cancha fue su excesivo apetito por el gol, por encarar la peripecia bajo los códigos de la épica. Aquiles tuvo en Sánchez su perfecta versión futbolera, compuesta a partir de los ingredientes que devienen del inquebrantable ñeke kolla. Hasta su displicencia más ostentosa se sostenía sobra una enorme base de coraje.





Sánchez no sólo dominaba los recovecos de los planos que describen los movimientos, los requisitos básicos de inteligencia que un central debe exponer en cancha, sino también conocía las metodologías elementales para construir los cimientos del ataque. El mote de Cabezón fue una chapa perfecta para describir su punzante y eficaz habilidad, cabeceaba en las dos áreas como Zeus a las medusas.







Su sentido del juego le ayudaban a trascender sus limitaciones. No hubo tarde futbolera en la que Sánchez no jugara con nuestros crispados nervios, sus aventuradas proyecciones en busca del gol en el retorno rápidamente se convertían en una empresa montañosa, demasiado empinada. Sin embargo, Sánchez volvía trotando como un Mariscal que maneja los hilos y las estrategias de la batalla.






Su sentido del humor dentro y fuera de la cancha. Su sentido de liderazgo. Su enorme capacidad para cohesionar grupos. Su risa fastuosa. Sus elegantes goles de tiros libres y penales en el Independiente de Menotti. Sus trotes al lado de su custodio, su enorme perro. Son los insumos suficientes para ya empezar a añorar a este crack que como un huracan cochabambino derramó su impronta inolvidable en diversas canchas de Latinoamérica.

Oscar, tu admirable negación para que no decline la alegría del juego es un gesto que como un tatuaje imborrable latirá en el corazón de todo futbolero. Gracias Oscar. Como dice el Papirri en una canción dedicada a la selección del 93, gracias por tanta dignidad.

viernes, 23 de noviembre de 2007

Réquiem del fútbol andino


Si algo destaca en el relieve heterogéneo de la competencia eliminatoria sudamericana es la fragilidad futbolística, la incoherencia institucional y el caos normativo de las federaciones de los países andinos. No es casual que los equipos más goleados y vapuleados, aquellos que más resquebrajaduras exponteen a la hora de la evaluación sean los pertenecientes a la comunidad andina futbolera: Ecuador, Perú y Bolivia.


Basta con escarbar en la superficie de las cuatro fechas de este torneo eliminatorio. En la primera fecha Bolivia pierde 5 a 0 frente a Uruguay. En la segunda fecha eliminatoria Ecuador pierde 5 a 0 frente a Brasil. En la tercera fecha de las eliminatoria Ecuador reincide en la goleada pierde 5 a 0 frente a Paraguay. En la cuarta fecha el turno es de Perú que pierde frente a Ecuador 5 a 1. Sin embargo, para ajustar las clavijas del argumento valga aclarar que de esta trinidad andina Ecuador hace la excepción, ya que no padece de las tormentosas gestiones dirigenciales que azotan el laberíntico destino -cercenador de esperanzas- tanto del fútbol peruano como del boliviano. No es casual que Perú y Bolivia ocupen el podio de los peores del subcontinente con los honrrosos puestos de penúltimo y último.


Por ahora a la crisis del fútbol boliviano la abandono en el diván, mejor la escondo en el fondo del freezer. Lejos de sus malignas sombras exploraré brevemente la crisis de nuestro vecino Perú.

Como primer apunte subrayo el dato: El fútbol peruano cumplió el pasado junio 25 años de inexorable sequía de logros. Los peruanos todavía añoran a naranjito, la mascotita del mundial de España 82. Y es que precisamente al último Mundial que clasificó la selección Perú fue a éste, al mundial del naranjito. El 97 estuvieron a un gol de la luz. Me explico. En la Eliminatoria Sudamericana para el Mundial Francia 98 se enfrentaban en el último partido del torneo: Chile – Perú. El partido era en Santiago y a Perú le bastaba con empatar el partido; estaban a “un puntito” para ingresar a Francia 98. Recuerdo perfectamente que los peruanos vivieron una euforia desmedida a nadie le importaba las denuncias de corrupción contra Fujimori, ni los tejemanejes del truhán Montesinos, ni la recesión económica, en fin... Todo se reducía a la hechicera maquinita del fútbol que siempre teje ilusiones e insufla de consistencia a los ingenuos.

El proceder del partido es más conocido que las vicisitudes de la Guerra del Pacífico. Perú perdió 4 a 0. Desde ese partido a la fecha el fútbol peruano no deja de saborear hieles futbolísticas de distinto sabor, espesor y color. Las derrotas abundan, los procesos en el devenir del camino competitivo quiebran sus sendas y los cuerpos técnicos se arman con la misma consistencia con la que son desarmados. Detrás de toda esta penuria futbolística se encuentra la sombra alargada de Nicolás Delfino, viejo zorro de la antigua élite dirigencial del fútbol sudamericano, que comandaba por años a la Federación Peruana de Fútbol. Delfino es una figura posterior al Mundial 82, sin embargo con una habilidad cercana al asombro se quedó en el trono de la FPF durante más de 15 años. Este reyezuelo del fútbol peruano le dejó la silla dorada a su hijo putativo Manuel Burga. Y éste siguiendo los pasos de su mentor ya lleva 10 años piloteando el desino triste del fútbol peruano.

El 5 de octubre de este año con todas las claves del estatuto de la FPF en el bolsillo y la máscara del cinismo Burga fue reelecto por una decadente y putrefacta élite dirigencial. La reelección despertó las sospechas no sólo de la comunidad futbolera peruana, el bochorno creció a tal punto que el presidente Alán García en un comunicado del gobierno peruano señaló que no reconoce a Burga como el dirigente máximo de la Federación Peruana. Este hecho fue el hilo que permitió desenredar la oscura madeja del fútbol peruano.


Desde el 5 de octubre que el gobierno de García busca los mecanismos para intervenir la federación e iniciar con urgencia una auditoría eficaz de los últimos 30 años de la FPF que revele el grado de responsabilidad de los oscuros manejos de Delfino y Burga. Un día después de la goleada en la que la selección Perú no hizo nada más que arrastrarse agónicamente en la cancha, el presidente del Consejo de Ministros, Jorge del Castillo, sin dubitar y con euforia declaró que “la derrota de ayer es la consecuencia de la descomposición de la FPF”. Del Castillo por orden de Alán quiere intervenir hasta el último escritorio de la lujosa Federación Peruano de (anti)Fútbol. Sin miedos, ni dubitaciones Del Castillo apuntó que con esta medida el gobierno peruano no tiene miedo de ser excluido de las competiciones FIFA. Ya que la FIFA no puede blindar las actitudes gansteriles de algunos de sus representantes.

En este escenario se hace más legible la continúa debacle del fútbol peruano que hasta el momento no encuentra el foso de su perpetuo derrumbe. Sin embargo, no puedo concluir este texto sin arrojar esta idea/pregunta: El fútbol boliviano atraviesa una severa crisis igual o peor a la del fútbol peruano. Crisis que lleva más de una década, ¿no será tiempo de que el gobierno articule con otros sectores e instituciones mecanismos de salvataje urgente del alicaído fútbol y del inexistente deporte boliviano?

martes, 20 de noviembre de 2007

Inabordable


Este pusilánime redactor de blog futbolero tiene dos enormes puñaladas incrustadas en su lomo de Sísifo. Una de ellas fue salvajemente concretada por un tal jugador de apellido Guerrero (minuto 89) y la segunda por un intrascentende Maldonado (minuto 92). Las heridas/goles perturban, impiden y nublan cualquier intento de operar un texto legible que se anime a vertebrar una narración que viaje de la épica futbolera heroica a la tragedia popular para terminar en la absurda comedia de una inexplica e impertinente lesión que nos quebró la ilusión. No le encuentro otra ruta al texto que no sea la de arrojarme a explorar la vertiente agónica que ofrece el fútbol.

El fútbol boliviano es una peripecia agónica. Para no invadir este humilde texto con un conjunto de jactancias inútiles paso a explicar el brumoso concepto. Lo agónico para los futboleros es una clave que permite designar las peripecias de un personaje que lucha (con pelota o sin ella) o se debate entre diversas opciones y que va modificando sus ideas, sus criterios, sus actitudes y sus conductas en el transcurso de una trama futbolística. Lo de esta noche en Venezuela fue una de las agonías más severas. Un transcurso vertiginoso de la gloria al desmoronamiento. Una trama futbolística inexplicable, inabordable, inefable. Un ilusión peregrina. Por tanto, cualquier intento de racionalizar el partido, de ordenarlo, de objetivizarlo, de hallarle respuestas es arrojar patrañas, basura a un episodio futbolístico que nos invita a los futboleros bolivianos a orillar en los espesores del vacío que se cuaja en lo tenue.

Hoy soy inmune a todas las pullas que enuncian tanto los periodistas como las diversas voces del coro futbolístico. Hoy me sustraigo de ese escenario insensato y me aviento a la deriva. Hoy no creo que valga la pena recurrir a las viejas fórmulas para defenestrar a nuestro desalado fútbol. Hoy pensar en los errores tácticos-técnicos, en nuestra sempiterna obligación de perder es dejarse vencer por una testaruda fe por la “lógica del fútbol”. Hoy los usuales comodines críticos son innecesarios (sólo para atragantarme con la amargura les recuerdo algunos: lo que pasa es que el fútbol boliviano carece de estructura, es que el técnico es un novato, es que el técnico quemó el cambio de Joselito, es que Bolivia no tuvo recursos futbolísticos para contrarrestar las arremetidas venezolanas, es que tenemos problemas crónicos defensivos, es que ...) Hoy no creo en todos aquellos que sin sonrojarse se atreven a decir lo que se debe y lo que no se debe hacer. Hoy todo este cóctel de menudencias no provocan ningún eco en este redactor de blog herido.

Hoy saltaron a la cancha once Sísifos de verde. Tres veces arriba y cinco veces abajo.

Hoy duermo con la verde tejida a mi espina dorsal... Espero en junio despertar de esta pesadilla y recoger mis fragmentos...

domingo, 18 de noviembre de 2007

¿Derrota pero digna?


Nuestra cómoda relación con la derrota ha carcomido, ha anulado, ha pulverizado cualquier posibilidad e intento de instaurar una evaluación de esa constante fidelidad a nuestra tradición perdedora. Como muestra valga rescatar uno de los titulares de este domingo del deportivo El Deber: Derrota pero digna. En este titular se concentra toda esa cultura nacional que nos hace inmunes al fracaso. Y este no es un sentido común futbolero excluyente que se concentre exclusivamente en los seguidores del fútbol nacional, es un síntoma que se reproduce en todos los sujetos que participan de esto que se llama fútbol boliviano: jugadores, dirigentes, técnicos, periodismo especializado.

Entre todos hemos transformado al fútbol boliviano en un objeto indescifrable. No encontramos las claves para salir del cada vez más profundo y oscuro pozo. La brújula y los dispositivos eficaces de la clasificación del 93 se averiaron y fueron inútiles para el trazo de las rutas que nos conducirían a los mundiales de Francia 98, Corea – Japón 2002 y Alemania 2006. Las gestiones dirigenciales de Saavedra Banzer, Sergio Asbún y Castedo fueron tan nefastas que hundieron al fútbol boliviano hasta otorgarle el meritorio rótulo de los peores del continente (el puesto 107 connota esa severa vergüenza). A este escenario de decadencia absoluta se añade la negligente figura de Carlos Chávez, que más que como una figura de cambio de nuestro fútbol se presenta como un eficaz garante de la mediocridad absoluta. Chávez destruyó la institucionalidad del Club Oriente Petrolero, dejó un Club sin logro alguno, con un caudal de demandas y de deudas que hasta ahora sacuden las nervaduras profundas del Club más importante de Santa Cruz de la Sierra.

Estos precedentes invaden de penumbras nuestras esperanzas futboleras. La selección boliviana de fútbol está secuestrada en manos de un temible dirigente que todo lo que toca lo infecta de una mediocridad tenaz y constante. Chávez carece de los recursos elementales para conducir un proceso que transforme nuestra cultura futbolística, tampoco cuenta con los insumos intelectuales básicos y políticos que el fútbol actual demanda, su batalla en defensa de la altura es una muestra de ello. Este actual proceso carece de las metodologías, de los procedimientos para instaurar una ingeniería futbolística que nos permita configurar aquello que por ahora no conocemos: la competitividad futbolística. La selección de esta actual eliminatoria es todavía más decadente que la anterior. Chávez ha hecho de la crisis un nudo aún más asfixiante.

De nada sirve hacer una autopsia minuciosa y técnica del coyuntural partido con Argentina, de él no se cosecharán nada más que oscuras tempestades. Por tanto, no me vengan con esa demagogia periodística de que la selección mostró otra actitud, tampoco me restrieguen en la cara esa mentira de que la selección nunca se entregó al pelotazo fácil, seamos sinceros, la única ruta digna para salir de esta asfixia futbolera será a partir del destierro de la actual elite dirigencial que pudre las raíces del fútbol boliviano. El parco de Sánchez y su débil equipo son solamente una consecuencia de esta paupérrima y negligente gestión. El fútbol boliviano necesita con un urgencia de un recambio dirigencial, de nuevos sujetos que incorporen otro aire, otra lógica, otros objetivos y otros sentidos al fútbol. Esta parece ser la única ruta alternativa que nos queda para esquivar a nuestra sempiterna obligación de perder.

lunes, 12 de noviembre de 2007

Azkargorta, en el periódico El País de España


El nombre de Xabier Azkargorta despierta la melancólica nostalgia de que en Bolivia es posible configurar un proyecto futbolístico con algo de sustancia y coherencia. Hoy día de 8 a 9 nueve de la mañana fue invitado a la redacción de El País de España, para entablar contacto con los lectores, vía Internet. Rescato a continuación algunas de las preguntas y de sus debidas respuestas. Las preguntas no bordean lo excepcional, sin embargo son un modesto pauteo que explícitan las potencialidades pensantes del vasco.


Dice El País:

Conocido y respetado por su labor en los banquillos de medio mundo, que le permitieron participar un Mundial y que le llevaron a entrenar en países tan exóticos como China, Japón o Bolivia, Xabier Azkargorta es considerado el entrenador español más internacional de la historia y una de las personas que más saben de fútbol de este país. El técnico vasco responde EN DIRECTO a las preguntas de nuestros lectores.


Como buen conocedor del fútbol sudamericano. ¿Que diferencia hay entre el futbol que se practica alli y el que tenemos en Europa? (Pregunta José Antonio Rodríguez)

Es la diferencia que hay entre vivir y sobrevivir. En sudamérica para muchos chicos la única salida en la vida es el fútbol y se entregan a ello desde niños, en Europa hay más opciones y comodidades y se ha perdido un poco la capacidad de luchar para lograr los objetivos.

¿En su opinión cuál es la liga más potente de Europa?, ¿y cúal es la que más le gusta? (José)

Soy admirador del fútbol ingés. Hay una honestidad que permite un ritmo y una aplicación que en España por ejemplo es impensable. Tenemos que ser todos más honestos con el juego.
Usted habla de la relación "Calidad de toque vs Calidad de presión". ¿Cuál cree que es el estado actual de esta dicotomía en el fútbol moderno? ¿Hacia dónde evolucionará? (Anselmoraq)

El futbol actual se juega a mucha mayor velocidad que el de antes. El espacio es el mismo, el numero de jugadores también pero los jugadores llegan más veces a más sitios. Por eso técnica y velocidad son fundamentales para rompre los sistemas de presión de los rivales.

¿A qué equipo español te gustaría entrenar? (Laura)

A la Real Sociedad y al Athlétic de Bilbao

¿Qué le lanzó a entrenar en países como China, Japón o Bolivia? ¿En cúal encontró más calidad o más parecido al fútbol europeo? (Elías)

Todos son distintos pues se vive de forma muy distinta y sabes que estoy convencido de que se juega como se vive. Me fuí a estos países a adquirir experiencia y conocimientos para ser un mejor entrenador.

¿Cómo hiciste para llevar a Bolivia a su primer mundial? A mi me parece una proeza, si podés contestame. (Hernán, Argentina)

La verdad no es fácil, pero si te vale decir que fuimos atrevidos, osados, hablamos con los jugadores mucho, muchísimo y se nos dieron una serie de circunstancias que supimos explotar como una buena generación de jugadores y un grupo directivo que nos dejo trabajar a pesar de las dificultades del inicio, pues no te olvides que nos amenazaron de muerte pero seguimos y les enseñamos a vivir antes que a jugar. Vives 24 horas al día y entrenas máximo 4 horas. Si le enseñas a ser futbolista en las 20 es más facil que te rinda en 4.

Mi más afectuoso saludo para usted Xabier y gracias. Usted, Xabier, que es todo un experto del fútbol nacional, tanto internacional como en el fútbol de base, muchas personas creen que queda mucho tiempo para que nazca en nuestro país un jugador del nivel de Maradona, DiStéfano, Ronaldinho, etc... que lleve a la Selección española a conquistar títulos a nivel internacional. Pero, lamentablemente y según los tiempos que se están viviendo, me da la impresión de que la escuela de fútbol española es poco productiva hoy por hoy porque no consiguen sacar jugadores del nivel de la década de los 90, lo que ha provocado un descenso notable en la calidad futbolística de nuestra Liga, que si es fuerte no es por los jugadores españoles, sino por los foráneos. No estoy en contra de esta situación, ni mucho menos, pero me duele ver semana tras semana que los jugadores españoles no son los más destacados de cada jornada. ¿Cúal es su opinión al respecto? ¿Cree usted que los niños tienen vocación hoy por hoy por ser futbolistas o lo ven más como una diversión más? (Manuel Alb)

Hay varias respuestas a tu larga pregunta. Primero es cierto que ha habido un modelo de formacion que ha primado el aspecto técnico ejercitador. es decir hemos formado peloteros pero no tanto futbolistas, no hemos enseñado fundamentos de juego. Segundo, los empresarios van a los campeonatos Sub y hacen pagar mucho dinero por jugadores que no son mejores que los nuestros y tercero por la misma razón de movimiento de comisiones se traen del extranjero jugadores que no son mejores que los de aquí pero que el movimiento de mercado deja más comisiones.

¿Qué futbolista sudamericano de futuro crees que puede interesar a los equipos de nuestra liga? (Xabi)

Los hay y muchos pero prefiero no dar nombres propios pero un mercado interesante y asequible me parece el venezolano.

¿Crees que algun día alguna seleccion africana o asiatica puede ganar un Mundial? (Angel)

No será fácil. Los africanos pueden garlo el día que se den cuenta que no se puede jugar de la misma manera en las dos áreas.

Buenos días, don Xabier. Mi pregunta es sencilla: ¿con qué futbolista se quedaría entre Messi y Kaká?

Depende y no es por escapar la pregunta. Son dos estilos y puestos distintos, de verdad no podría ser con los dos, con los pases y espacios de uno y el regate del otro. De todas formas creo que Kaká en la actualidad está un puntito más alto que Messi.

Si en teoría el nuevo Barcelona lo tiene todo, ¿como se explica su comportamiento reiterado fuera de casa? (DMS)

Creo sinceramente que es un problema de actitud además de un problema táctico. Los defensas actuales se han retrasado 15 metros y los tres delanteros no trabajan en defensa. Los medios se ven sólos y muy alejados de las otras dos líneas, deben juntarse más.

¿Usted me puede decir a que se debe que los entenadores que abogan principalmente por el "jugar bien", Cruyff, Menotti, Valdano, Cappa, LIllo, etc. se dedican a opinar en los medios pero no se dedican a entrenar? (Octavio Flores)

Yo creo que jugar bien queremos todos los entrenadores, pero el entrecomillado me sugiere que parece que es ir contra el resultadismo. Es una polémca que para mi no existe. Creo que jugando bien es más fácil ganar, lo que no te garantiza pero jugar mal tampoco te garantiza ganar. Creo sinceramente que jugando bien se gana más fácil. El que nos dedicamos a comentar puede ser porque hay mucha gente que tiene miedo a explicarse y prefiere comentarlo en el bar que exponerse a un público y hablar claramente.

Mi pregunta es: ¿Que tal ves al Real Madrid esta temporada? que es lo que mas te gusta del conjunto merengue? (Miguel Cadiz)

Me parece un equipo en construcción. Tiene problemas en la defensa pero parece que la pareja Pepe - Heinze en el centro podría funcionar. Luego Diarra parece asociarse bien con Gago y Sergio Ramos, Raúl y Ruud están para darle un gran carácter y solidez al juego. Guti y Sneijder pelearan por ser los creadores y Robihno ya se siente importante partiendo de la banda izquierda y finalizando en el interior. De Casillas que te voy a decir... Es el número 1, pero creo que al equipo le sigue faltando más capacidad de combinación.

domingo, 4 de noviembre de 2007

Las tres caras de la sinverguenzura atigrada

Arnez, Montalvo y Pacheco son el trío que mejor expresa el cinismo y la incapacidad dirigencial que pudre desde sus raíces al fútbol boliviano. En su gestión el Tigre naufragó hacia las alcantarillas que conducen a la podredumbre. Incansables campeonato a campeonato demostraron su incapacidad sistemática para gestionar el destino y los intereses del Club. Consecuentes con su mediocridad fueron los artífices de que el Tigre 2007 juegue peor que cuando jugaba mal. Destruyeron el trabajo de Barrientos, de Orozco, de Villegas, de Berdeja. La gestión del Club de este trío es oscura, intrincada y despierta la sospecha del más optimista fiel atigrado. Jamás salió de sus cabezas aneuronales un proyecto futbolístico. Es que a estos tres abogados es demasiado exigirles un proyecto de largo, mediano y corto plazo, a lo mucho estos caballeros pueden configurar una chicanería judicial. Ingenuos sabelotodos del fútbol creyeron que la ecuación dinero-jugadores iba a ser suficiente para cosechar resultados. El fútbol es implacable el Tigre es el último, con todos los méritos, del hexágonal.

Hoy en el Siles este trío de cínicos desde distintos frentes expresaron su alevosía. El truculento Doctor Pacheco a los legítimos reclamos de los hinchas del sector de preferencia respondió agresivo con que “¡pongan plata, luego hablamos!”. En la Sur: Arnez y Montalvo recurrieron al extremo de los golpes con hinchas de la curva sur. El motivo: el reclamo por la vergüenza. Esta es una pequeña muestra de su proceder en el Club. Estos tres caballeros no entienden lo que es ser del Tigre. Los tres caballeros lumpen son miembros activos de la cúpula del fútbol boliviano. Sus envenenados tentáculos también se activaron en la selección boliviana y allí están los resultados: otra vergüenza. En manos de estos abogadillos al Tigre y al fútbol boliviano no le queda más que el réquiem de su paulatino desmoronamiento. Si el Tigre quiere desandar este sinuoso camino no le queda otra que echar de sus fauces a estos sinvergüenzas. El Tigre señores no es su Buffet, ni su plataforma para cosechar poder político.


Un último apunte a propósito de los 100 años

Amigos del Tigre el próximo año Pacheco, Árnez y Montalvo inventarán una falsa Copa Internacional. Nos harán creer que el Tigre ha armado, aquello que ahora no existe, un equipo. Nos harán creer que juega contra equipos “importantes”. Nos harán creer que somos los más grandes del país con música de cumbia de fondo, lejos de lo que es el TIGRE. Ruego, imploro, boicotear todos esos actos que no harán más que alimentar la asquerosa demagogia de este trío de mediocres que no hacen más que tergiversar y mandar al carajo el entramado de valores históricos atigrados. Compañeros del Tigre dejémonos de joder. El Tigre está por los suelos y también somos los hinchas los responsables de esta vergüenza. Reunámonos para organizar un festejo alternativo, lejos muy lejos del sospechoso dinero del ex ucesista, del ex ministro de Tuto. Organicémonos... No nos vendamos por un par de entradas “gratis”... Es urgente demostrarles a este trío repugnante que ellos NO son los dueños del TIGRE.

lunes, 29 de octubre de 2007

Síntomas de la impotencia atigrada...

Poco sudor, mucha desprolijidad, ausencia de toque, demasiada displicencia, escaso coraje, excesivo desorden, apetito por el caos, carencia de juego, improvisación sistemática son los principales síntomas de la impotencia futbolística atigrada. Aquellos que vamos rutinariamente a la cancha sabemos con exactitud los estrechos límites futbolísticos que el Tigre de hoy ofrece. Sabemos también que el mito que se incuba debajo del amarillo y negro señala que cuando el partido no puede ser destrabado por la vía de la configuración prolija de juego se opta por el plan B que cuenta con un solo acápite: garra. Término que en cancha se traduce como: pierna fuerte, césped impregnado de sudor, fuerza asociada a lucidez, sustituición de los malos momentos con altas dosis de entrega, y sobre todo, la camiseta latiendo y conduciendo el norte del equipo...

Lo de ayer en la tarde frente a Blooming fue una perfecta puesta en escena de las múltiples crisis que brotan desde el corazón del Club The Strongest. Es difícil hablar de una “crisis” atigrada. Hay más de una razón o motivo para pluralizar el término. Para sintetizar y ordenar la exposición se trata de tres niveles de crisis. La primera es una crisis futbolística en varias dimensiones. La segunda es una crisis alarmante en la dirección técnica. Y la última: es una crisis de una institucionalidad atada con alambres. Empecemos:

Crisis futbolística:
El último jugador con características atigradas fue Luis Héctor Cristaldo, que valga decirlo fue echado del Club de la peor manera posible. El Tigre se caracteriza por jugar con volantes de contención que determinan el peso de los partidos ya sea en el momento de configurar juego o si es que se trata de activar mecanismos de relojería que marquen y destruyan tanto juego como jugadores. El Tigre de hoy tiene volantes de contención improvisados, muy lejanos de la tradición que ostenta el Tigre. Walter Flores nunca volvió a ser el sorprendente volante de San José o Real Potosí, su lesión en el final de la eliminatoria (Alemania 2006) frente a Ecuador lo alejaron definitivamente de su fútbol. Hernán Soliz juega de volante gracias al experimento del técnico Quinteros. Su fútbol apenas le alcanza para ser titular . Y la cosa se complica cuando ambos se desplazan en la cancha sin prestar la menor importancia a un partido que clama su presencia. Cardozo es un jugador diferente. Necesita del apoyo de los volantes, pero su fútbol se agota, se hace predecible y totalmente cansino cuando descubre que su equipo está parado en cancha para no ganar. Jara y Salinas nunca justificaron el motivo por el cual llegaron al Tigre, los dos jugadores tienen todas las cualidades para el campeonato Simón Bolívar. Hoyos desborda e intenta tejer fútbol con triangulaciones y toques con Cardozo pero la herramienta que logran configurar no daña, ni punza al rival. Rocabado es un jugador interesante. Más que un DT necesita de un psicólogo. Es un jugador demasiado tímido que no cree en sus potencialidades. Ayer en la tarde Joselito le puso la tranca y Rocabado no sabía dónde ocultar su fútbol. En síntesis: el Tigre es una enmohecida máquina que no muestra ni una puntita de fútbol. No quiero cerrar este párrafo sin subrayar otro episodio de nuestra cultura futbolística: hace varios meses atrás 4 jugadores del Tigre son descubiertos infragantes en plena juerga. La dirigencia los sanciona económicamente. Los 4 dañados bebedores/futbolistas deciden involucrar a todo el grupo en su protesta y en sus “medidas de presión”. Los dirigentes (en realidad Pacheco) no dan el brazo a torcer y los jugadores mediante su vocero oficial (Ricaldi) declaran a la prensa su amenaza: “Si no nos cancelan, eso va repercutir en nuestro rendimiento”. ¿Será que con este modo de proceder, de pensar, de interactuar en el fútbol profesional, podremos aspirar a un fútbol mínimamente competitivo?

Crisis en la dirección técnica:
Desde que Néstor Clausen partió del Tigre en junio del 2004 la Institución Atigrada no pudo hilvanar un proyecto futbolístico. Desde esa fecha, el señor Pacheco condujo al Club por rutas borrascosas, cambió desde julio de 2004 a octubre de 2007 algo así como 17 técnicos: Galarza, Alfaro, Blacut, Orozco, Villegas I, Barrientos, Chilavert, Villegas II, Berdeja, Sánchez, Arce, Mir (entre otros). El Tigre de hoy no tiene ni la más mínima idea de lo que tiene que hacer en cancha. Son demasiado visibles las insuficiencias tácticas. El equipo tiene un déficit de trabajo tan alarmante que se expresa de distintas maneras en la cancha. Por ejemplo: en que es el úncio equipo del hexagonal virgen de goles convertidos. Otro ejemplo: un gigante Jara escondido entre los centrales de Blooming o Salinas que no acierta ni en el pase, ni en el desmarque. Mejor no hablemos de la salida que en el léxico del juego atigrado esa palabra no existe. El Tigre no sabe de movimientos, menos de variables. No hay alternativas. Es un equipo sin fórmulas, sin oficio, ni métodos para ganar partidos. Pasa lo contrario con La Paz F.C. y el profe Apaza, que tuvieron dos partidos atroces. Y en Cochabamba se notó el trabajo del técnico y del equipo. En el Tigre no hay reacción... Y un detalle más algo pasa en Achumani que los técnicos que llegan con un conjunto de ideas, de metodologías, de experiencias y trabajo son víctimas de un extraño boicot... ¡Cuidado Claudio!

Crisis institucional:
La situación dirigencial del Tigre por ahora no suena. El derrumbe Bolivarista es demasiado fuerte para que el periodismo preste un poco de atención al desastre dirigencial atigrado. La institucionalidad del Club The Strongest está atada con alambres. Pacheco por ahora es un dirigente con amplia credibilidad en el ingenuo Pueblo Atigrado. Sin embargo, sus modos de proceder inducen a la sospecha. Nadie sabe cómo el Tigre sostiene las planillas de los jugadores, tampoco nadie sabe cómo están las cuentas del Club. Nadie le exige a Pacheco que rinda cuentas sobre el desastre deportivo que hace cuatro años gerencia sin que se le mueva un pelo del jopo. Se trata de un auténtico mecenas que se hace cargo de absolutamente de todo lo que concierne al Club. Por tanto, al único que le rinde cuentas es a su espejo. Pacheco es inmune a la podredumbre dirigencial que despierta a su paso. Con él la única opción con la que cuenta el Club The Strongest es la ruta que desemboca en la debacle irreversible... ¡Gracias Doctor por su eficaz aporte/destrucción institucional!
Imágenes: tanto el fixture como la fotografía provienen del Deportivo del Deber.

martes, 23 de octubre de 2007

Sobre el estado actual del fútbol boliviano

El fútbol boliviano paso a paso se extingue y se evapora. La debacle se convierte en la única herramienta para describir este rumbo de ruina que toma nuestro fútbol. La metáfora de un rompecabezas de piezas dispersas e inconexas se asemeja demasiado a ese objeto de reflexión/pasión que es el fútbol. Con el texto de Mario Murillo inauguramos el recorrido por distintas sendas, nudos, tramas, meandros que intentan atribuir sentido al chenko que se concentra en el fútbol hecho en Bolivia. Mario Murillo es por sobre todas las cosas un revoltoso bolivarista que transforma al fútbol en su bitácora, allí inscribe los códigos de una pasión que trasciende...



Sobre el estado actual del fútbol boliviano

Por Mario Murillo

“Ahí están, esos son, los que joden la nación”
Barra de algunas hinchadas del fútbol boliviano.



Un entrañable amigo me pidió con vehemencia que escriba algunas líneas sobre la situación que vive el fútbol boliviano. Intuyo que me pide que escriba sobre la lastimera y desesperante agonía por la cual está pasando nuestro fútbol a dos niveles: la Selección de fútbol boliviano y los clubes locales que juegan en la Liga Nacional. Me parece que hay muchos indicadores para demostrar la pobrísima situación que está viviendo nuestro fútbol en este momento: el bajísimo nivel del campeonato local, la falta de éxitos internacionales por parte de nuestros clubes, la mínima aparición de talentos jóvenes, las patéticas participaciones internacionales de nuestra triste Selección de fútbol. Parece claro entonces, y existe un amplio consenso al respecto, que nuestro fútbol se enfrenta a una terrible crisis a nivel deportivo y competitivo. Sin embargo, harto de los lugares comunes esbozados por los periodistas o la gente de a pie, no pretendo analizar cosas tan grandes y tan abstractas como las divisiones inferiores, la conformación institucional de los clubes o la genética de los jugadores bolivianos. Concentraré mi análisis en un grupo de protagonistas de nuestro fútbol local: los dirigentes del fútbol boliviano. Aclaro que no pienso realizar una argumentación informativa o silogística, sólo expurgación indignada e impotente.

Antes, más aclaraciones: el fútbol es entendido en general como un fenómeno común y simple, por eso todo el mundo cree que puede hablar con autoridad de él. El mejor ejemplo de esto son los periodistas; para lucrar a partir de este juego sagrado y ser una voz autorizada sólo basta ser el hijo de un periodista deportivo con trayectoria (sí, estoy hablando de ti, hijo del Toto Arévalo), hacer amarillismo sin información y tener un lamebotas que secunde todas tus provocaciones (sí, estoy hablando de ti Juan Pastén y de tu ayuco cuyo nombre no conozco), tener la suerte de estar en el lugar correcto y en el momento correcto sin tener idea de nada (sí, estoy hablando de ti Fermín Zabala), tener acento gaucho o hablar con una voz de locutor estreñido (sí, estoy hablando de Fernando Berdeja y de Azbel Valenzuela). Este peregrino ejemplo muestra que no existe ningún tipo de respeto social con este fenómeno de masas y que cualquiera puede acceder a posiciones influyentes del fútbol a partir de meritos totalmente alejados del conocimiento o el compromiso futbolero. Pero en el caso de los periodistas deportivos, aunque el daño que se le hace al fútbol es profundo (relacionado con la imposibilidad de coadyuvar a la construcción de una cultura futbolística extendida), no hay comparación con el papel de los dirigentes.

Y ahora llego al punto central de mi análisis. Los encorbatados dueños del fútbol en Bolivia. Nuestros huayralevas, olañetas, gonis, gallos, mamertos del fútbol boliviano. Uno ve una reunión de los dirigentes de la Federación Boliviana de Fútbol o de la Liga y, con contadas excepciones (Samuel Blanco y otros), no puede dejar de pensar en el Congreso que formó Melgarejo para llevar adelante sus absurdas y malditas reformas a través del Partido Rojo. Son unos incompetentes con mala conciencia. ¿Qué saben de fútbol? ¿Qué saben del manejo de instituciones deportivas? ¿Qué saben de legislación futbolística, de proyectos de divisiones inferiores, de jugadores, de técnicos? Nada, absolutamente nada. Son “empresarios” (sabiendo qué significa ese término en Bolivia). Al igual que en el caso de los periodistas, están en esos puestos por su capital social, por su capital económico, por puro amañamiento de la suerte y el destino, nunca por su conocimiento futbolero o su entrega por una realidad deportiva mejor.

¿Creen ustedes que Carlos Chávez o “Patato” Méndez tienen alguna idea de cómo funciona el Real Madrid, el Barcelona o el Manchester? ¿Tendrán la mínima idea sobre cómo elaboran los proyectos a largo plazo selecciones como Ecuador o Venezuela? ¿Sabrán cómo están planeadas las divisiones inferiores de los equipos rosarinos? No vayamos tan lejos: apuesto a que no saben ni quién fue Corbatta, Adhemir o (para ser más contemporáneos) José Sand. No tienen idea de fútbol, sólo saben de fastuosas recepciones, de viajes gratuitos, de matecitos en reuniones que no tienen ninguna sustancia. Son incapaces, están en posiciones que no les competen y para las cuales no tienen ningún mérito o conocimiento.

Para que hablar del Tribunal de Penas, de la absurda configuración de nuestro campeonato local, de la burda planificación del trabajo de la selección. Son sólo indicadores de la estupidez e ignorancia de los que gobiernan el fútbol en Bolivia. Hay que hacer fuerza para que ellos se vayan: ya no está más Añez en el senado nacional (un avance), que Chávez vuelva a quebrar empresas y que Méndez vuelva a dirigir truchos programas de bloopers en la tele nacional. Esa es la única esperanza.

domingo, 21 de octubre de 2007

Apuntes, a dos fechas de la Eliminatoria

La Eliminatoria al Mundial Sudáfrica 2010 funcionan como una especie de termómetro que mide el nivel competitivo de las distintas selecciones. En el caso de las eliminatorias sudamericanas el termómetro futbolístico marca que Argentina y Brasil abrieron la brecha en términos competitivos en proporción al resto de las selecciones vecinas. En ese contexto entre Bolivia y el resto de contrincantes sudamericanos (sin contar Brasil y Argentina) la brecha es aún mayor. Terminada la segunda fecha del torneo eliminatorio es posible construir un balance provisorio. El Mercosur del fútbol marca la diferencia en su voraz capacidad por conseguir puntos, frente a una Comunidad andina futbolera que expone recursos limitados y que se atrinchera en la altura con el fin de “potenciar” su escaso juego (excepto Perú que hace todos los esfuerzos políticos para jugar en noviembre frente a Brasil en los 2300 msnm que ofrece Arequipa) . Un apunte más: en la eliminatoria las selecciones optan por presentar un fútbol pragmático y resultadista bajo distintos métodos y formas.

En selecciones como Brasil y Argentina prevalece el desorden, la espontaneidad, la memoria táctica añadida a la intuición y potencialidad de los jugadores. Los Dts confían en la impronta que determina el peso de sus individualidades dejando en un escalón inferior al fútbol que atraviesa circuitos de juego, que requiere asociaciones creativas, que marca el funcionamiento de esquemas defensivos, tampoco ofrecen demasiadas variantes tácticas.

En selecciones como Colombia, Paraguay, Chile, Uruguay y Venezuela (ambas en menor medida) es posible palpar la figura cohesionadora de los Dts que en pocos días de trabajo llegan a afilar la maquinaria táctica, los dispositivos que determinan la creación, más estrategias diversas para montar distintos cercos de contención. En otras selecciones como Ecuador y Perú parece que sus Dts atraviesan un conflicto interno en sus equipos, los resultados no llegan pero sí el aluvión de las trifulcas, abundan los malos estados de ánimo, la credibilidad de los técnicos se devalúa y sus cargos tiemblan. Y hay otras selecciones como la de Bolivia en la que su DT ha perdido la brújula (¿alguna vez la tuvo?) y lo que es peor carece de instrumentos mínimos para incidir en el destino futbolístico de una selección que ya se acomoda en el penúltimo puesto.

En síntesis: la competencia es larga, sinuosa y vertiginosa. La Eliminatoria exige puntos, que son los que garantizan el pasaporte a Sudáfrica, por la exigencia del torneo y el poco tiempo de preparación a los Dts no les queda más que apretar el botón del piloto automático, repasar sobre la marcha las variables de juego y saltar a las canchas aferrados en gran medida a la variable del azar. La siguiente exploración de las diez selecciones de la eliminatoria sudamericana es un intento por mostrar lo afirmado. Empecemos...

Argentina: sin despeinarse y con gestos explícitos de displicencia reeditó la película de la Copa América con final trágico, valga aclararlo y recordarlo, para el país de Borges. La selección argentina ganó sus dos partidos por el mismo resultado y Abondanzieri no recibió gol alguno. Es un resultado sensacional para iniciar la peripecia de una eliminatoria larga y ardua. Sin embargo, tanto en Buenos Aires como en Maracaibo el fútbol de toque argentino mostró que su maquinaria creativa está oxidada y con las piezas dispersas. ¿Motivos? El cerebro ajedrezado de Juan Román Riquelme atraviesa un extraño periodo lejos de la competencia gracias al capricho de un técnico intrascendente, que construye su fama futbolística a partir de la destrucción y la frontal guerra mediática al actual 10 argentino. Y la maquinaria futbolística argentina tiene que pasar necesariamente por los pies de Román para perforar defensas y trenzar juego. Pese al detalle Riquelme demostró que su pierna derecha es una herramienta tan potente que determina destinos ya sea de partidos, de campeonatos, de equipos, de sujetos. Cada vez que patea Román surge en el fondo del escenario el fantasma de un deja vu: Zinedine Zidane y más específicamente las genialidades de su pierna derecha. Los movimientos de la máquina creativa argentina claman por la presencia del DT Basile que no hace más que apretar el botón del piloto automático. La única apuesta del DT se concentra en la diferencia que ofrecen sus individualidades: Messi, Tevez, Macherano (por lanzar unos nombres). El riesgo de la apuesta de Basile es fácil de palpar, sobre todo cuando Tevez y Messi remontan la cancha desde tres cuartos de la cancha hasta el arco de enfrente en una soledad que los obliga a driblear demás y a equivocarse sin clemencia. O cuando Zanetti se ata la pelota al pie y la traslada hasta la puerta del área para terminar retrocediendo, generalmente desequilibrando el cerco defensivo argentino. O cuando Mascherano queda desprotegido y coqueteando con las tarjetas amarillas. O el mismo Mascherano dentro del área definiendo de zurda hacia cualquier parte mientras Riquelme está parado en el círculo central. O cuando Tévez toma el balón y hace de su cuerpo un torniquete esperando que lleguen compañeros para descargar hacia atrás. Esta maquinaria oxidada de fútbol emana una serie de preguntas: Si Basile juega con “enganche”: ¿Qué engancha Riquelme? ¿Las dos líneas de cuatro? ¿Las bandas? La parte defensiva muestra debilidades: se trata de una línea de cuatro que siempre queda desproporcionada, ¿qué respuestas proporciona Basile?

Brasil: Mostró dos caras de una misma moneda. La primera en Bogotá, la segunda en Río. Por un lado, la mezquindad más insoportable. Por otro, el destello de pirotecnia. Empecemos por las rasgos mezquinos. A Brasil se le exige que sea fiel a esa vieja tradición que ostenta, que ofrezca un fútbol proporcional al potencial futbolístico con el que cuenta. Sin embargo, el cero en su arco será su principal prioridad (ahora y siempre). No hay derecho a tener a Robinho, Kaká, Ronaldhino y salir a la cancha con un esquema tan mezquino. Habrá que aclarar que esta avaricia que infecta el juego brasilero no es un atributo del ex - capitán Dunga. Por el contrario, se trata de un legado de vieja data: Lazzaroni, Zagallo, Leao, Scolari, Parreira. Toda una cadena de amarretes que han instaurado el culto del pase atrás, de la cautela exasperante. Brasil juega mal o muy mal desde hace muchos años. Desde el Mundial 90 que Brasil incorporó la figura de un líbero y formó un cuadrado mágico en el Mundial del 94. ¿En qué consiste el cuadrado? En la presencia de dos centrales poderosos más dos volantes de contención. Con cuadrado mágico o sin él Brasil dispone de los mejores jugadores del mundo. La fórmula defensiva nació en los laboratorios del pragmatismo futbolero con el único fin de ganar títulos y matar de aburrimiento a los sedientos del “fútbol espectáculo”. Es una deslealtad con la tradición fundada por el país de los Pelé, Garrincha, Gerson, Tostao, Jairzinho, Rivelinho, Falcao, Sócrates y Zico. Sin embargo, como todas las fórmulas, su efecto ha perdido eficacia con el tiempo. Los brasileños han terminado por depender de los detalles, no del vuelo de sus mejores futbolistas. La fórmula se manifestó nuevamente en Bogotá donde los volantes creativos no podían dar un pase con criterio ofensivo, los delanteros estaban aislados, todos los volantes conducían la pelota, no había la menor comunicación entre las líneas, se privilegió tanto lo defensivo que el ataque estaba disponible exclusivamente para el destello o el golpe de ingenio, un instante apenas. Por el lado del destello y de la pirotecnia, la otra cara de la moneda brasilera, se manifestó en Río. Bastó con un desborde de Maicon para que Vagner Love la empuje. Bastó con que Kaká decidiera agarrar la pelota, que Ronaldinho deje de pensar en el peinado y se ponga a jugar un rato al fútbol y que Robinho volviera a ser el wing desequilibrante que es para desatar el destello. Brasil en 13 minutos liquidó el pleito: Dinho desvío un tiro que se iba a la playa de Ipanema y estiró la ventaja, Kaká mostró su categoría y la colgó en un ángulo. Robinho pirotecnia pura, dejó nada menos que a Ulises de la Cruz y asistió a Elano. Y otra vez Kaká con colaboración de Viteri para cerrar el 5 a 0. Abultado resultado que distrae de ese otro lado mezquino de la cara brasilera.

Paraguay: A este redactor de blog el fútbol guaraní le despierta una fascinación desmedida. Esta pasión tiene como causas el brillante juego mixto de los paraguas, un equilibrio excepcional entre técnica y garra. Con este binomio los paraguayos se plantan en cancha de modo tal que si las cosas no salen de la forma elegante, salgan del modo rústico o, cuando menos, se deje el césped regado de transpiración. Paraguay en estas dos fechas de Eliminatoria fue un soplo irreverente de frescura. De a poco borra de la memoria la dura goleada que le dio México en la Copa América (6 a 0). Combativo como siempre, aunque más ambicioso en ataque y jugando al ras del piso, los paraguayos poseen una fortaleza tan potente que no hay equipo que no caiga en su telaraña implosiva. Se trata de una nueva versión guaraní con mayor capacidad punzante a la hora de estructurar la creación colectiva que concluye con goles brillantes como el marcado frente a Uruguay (gol tejido por el genio de Cabañas). Es un equipo que presiona a partir de una efectiva, a momentos poética, administración del balón y por ello complica a todos sus rivales, ya que no cuentan con referentes claros para contrarrestar el aluvión guaraní. Paraguay a diferencia de Bolivia su fútbol no es permeable a su complejo contexto social, político, económico. Por el contrario, el fútbol transita una senda demasiado interesante. El fútbol en el Paraguay se ha transformado en una vía para salir de la pobreza. Se entiende a la pobreza en todos los sentidos posibles: pobreza económica, educativa, cultural, social, lúdica, valorativa, emocional, actitudinal. En Paraguay existen una infinidad de escuelas de fútbol. El fútbol es un pasaporte a un mejor modo de vida. En ese escenario, el fútbol produce una vorágine tal que toda la economía y al mismo tiempo las esperanzas paraguayas giran en torno a una pelota. En el actual Paraguay Salvador Cabañas es un jugador que desde el primer minuto del partido ofrece inteligencia al servicio del equipo. Donde juega encuentra soluciones. Es un manual andante de soluciones imposibles. Es importante también el trabajo, aunque breve, del Tata Martino quien insertó en la selección Paraguaya: paciencia, tenacidad, organización, cohesión, esfuerzos repartidos... Detalles que en el fútbol potencian la competitividad.

Uruguay: El fútbol a sol y sombra es el título del ya clásico texto futbolero del escritor uruguayo Eduardo Galeano. Pero también es un axioma que describe el proceder uruguayo en estas dos fechas de Eliminatoria. El sol: goleó a Bolivia y muchos volaron con la imaginación. Pero nadie tuvo en cuenta el pavoroso nivel de los bolivianos. La sombra: Paraguay le devolvió las preocupaciones de siempre al Maestro Tabarez. A sopapos los paraguayos mostraron que Uruguay cuenta con fisuras no sólo defensivas sino anímicas. Uruguay soportó el aluvión paraguayo y por distintos milagros el resultado no fue mayor. El maestro Tabarez sabe que cuando atacan a su equipo le provocan muchas heridas y erosionan su capital futbolístico. Uruguay deja dudas en todas sus líneas desde el arquero Carini hasta el centro delantero Suárez. Después del festival charrúa de goles en el debut ante Boliva, con un simple movimiento de piezas el Maestro Tabarez resignó más de lo que ganó. Conservador plantó dos líneas de cuatro y apostó a los pelotazos largos para ver si Forlán o Suárez se la podían arreglar con una defensa dura y ordenada. Si Uruguay tiene como principal objetivo clasificar al Mundial 2010 tendrá que cuestionar sus métodos...

Colombia: Tiene la suerte de arrancar jugando con los dos extremos sudamericanos: Brasil y Bolivia. Colombia atraviesa una redención después de su triste paso por la Copa América. Ha logrado rearmar el ánimo. Pinto tiene un buen equipo. Una pregunta: ¿Dónde diablos tenían escondido a Julio? ¡Qué arquerazo! Colombia cuenta con un interesante técnico: Jorge Luis Pinto. Es muy hábil para leer y afrontar los partidos con distintos entramados tácticos, arma una doble línea de cuatro cuando no tiene la pelota, desdobla a sus laterales cuando configura juego y opta que el fútbol atraviese los pies de sus excelentes volantes creativos. Tiene con que: Sánchez, Julio, Amaya, Moreno, Zúñiga, Velez, Mosquera, Ferreira, Achico, Falcao, Grisales. Pinto da motivos para que su selección recupere su fe.

Chile: Es pura ilusión. Y el optimismo es un jugador fundamental. La derrota con Argentina la borró enseguida caminándole en el lomo a Perú. A lo largo de la eliminatoria va a ser un equipo bien parado, con muchas obsesiones y presiones. Tiene lo más importante del fútbol: un conductor Matías Fernández, un volante Arturo Vidal (que hizo una jugada de fútbol sobrenatural) y cuenta con un gran goleador, Humberto Suazo. Sin embargo, Chile es un remake de viejas selecciones más que algo nuevo y distinto. Chile es un equipo que antes de empezar a perder la pelota, empieza a perder la fe. Se está cargando en las espaldas de Bielsa demasiada responsabilidad. Se espera que el técnico argentino logre la anhelada profesionalización de los jugadores chilenos. Y se busca que Bielsa construya y fortalezca los tres pilares del fútbol: actitud, concentración y continuidad. ¿Lo logrará?

Venezuela: Tiene razón el DT Paez: posee el mejor equipo de su historia. Venció a Ecuador con un meteorito de José Manuel Rey y compuso un buen primer tiempo frente a Argentina. Venezuela cuenta con una cultura deportiva y una ingeniería competitiva que potencia su proyecto futbolístico. Sin lugar a dudas se trata de una selección que futbolísticamente ha crecido demasiado. ¿Le alcanzará para llegar al Mundial Sudáfrica?

Ecuador: Está pagando el precio de la falta de recambio. No está más el gran Tin Delgado, falta Kaviedes, tiene un grave problema de arqueros, están maduros ciertos referentes históricos como Hurtado y de La Cruz. La va a luchar, porque hay temple y oficio, aunque se le va a hacer difícil esta vez. Parece que el proceso que nació con Drusan Draskovic, que adquirió norte y contenido con Francisco Maturana, que se operativizó con Hernán Darío Gómez y que cosechó resultados con Luis Fernando Suárez se está cerrando. Esa mezcla tan eficaz entre el orden europeo, la garra paraguaya, la técnica brasilera, más la morfología fisiológica colombiana, entre otros ingredientes como la mística del estadio de Quito, fueron los moldes para instaurar el proceso más interesante del fútbol sudamericano que llevó a Ecuador dos veces seguidas a un Mundial y a pasar, cómodamente, en el Mundial de Alemania a octavos de final. En estas dos fechas Ecuador ofreció poco, muy poco. Sus volantes no ofrecieron toques, por el contrario brindaron un concierto de pases improductivos, poca rotación, nada de velocidad, nada de contención, alguito de buena voluntad, más algunas pinceladas de Tenorio y eso es todo. Con Brasil Ecuador mostró su rostro más débil, tanto así que se asemejaba en extremo a lo ofrecido por Bolivia en Montevideo.

Perú: Se pinchó en dos fechas. Todo el entusiasmo previo se derrumbó en dos partidos. Y esta
vez no es por el mentado exitismo del público. Es que no se le vio nada, ni una puntita de fútbol, de garra, de funcionamiento. Muy pobre. Tiene jugadores tallados para el roce internacional, pero con eso sólo no basta. Cuenta con un arquero interesante como Butrón. Desborda con Galliquio y Vargas y apuesta en exceso a la guapeza de la Foquita Farfán. Repite vicios. Por ejemplo, en Lima Solano era poco buscado, en Santiago ni se lo percibió. Y se abusó de los desbordes laterales que se perdieron en el siempre inútil pelotazo. Otra falla, en los dos partidos, Pizarro retrocedía cada minuto del partido hasta terminar como un pobre volante, por supuesto nunca dañó, ni con un rasguño, a sus rivales. Después del partido con Chile se desencadenó una serie de trifulcas en los camerinos que excedieron los códigos del hermetismo que impone el fútbol...

Bolivia: El sustantivo “eliminatoria” es un término bastante perverso para selecciones como la boliviana que no ofrecen nada que convierta al fútbol en un deporte competitivo. Por el juego ofrecido por Bolivia en estas dos fechas de antemano cae en el escalafón de los eliminados. No parece una selección, se asemeja más a un combinado de jugadores medios. Clasificar para nuestra selección suena a una empresa demasiado desproporcionada para el material con el que se cuenta. En una sucesión de absurdos la selección boliviana tiene todos los pretextos para justificar sus fracasos. No se deja de hablar de las causas que impiden el éxito de la selección boliviana. Ahí va una: la terquedad para armar un alboroto con cualquier excusa. A dos fechas de la Eliminatoria y Bolivia ya se aventó al barranco de la derrota sempiterna...

jueves, 18 de octubre de 2007

Mensajes emitidos de un proceso que hace aguas


El partido con la selección Colombia emitió distintos mensajes rescato algunos:

Que César Verdúguez es en la cancha el equivalente de lo que es Erwin Sánchez al borde de la línea de cal, un inexperto.

Que Mojica carece de rodaje futbolístico detalle que pronuncia su basta colección de inconsistencias desparramadas en el Siles y que su presencia en la cancha no responde a sus antiguas potencialidades, sino al capricho del DT Sánchez y al de su cerebro táctico: Aragonés. Mojica ni pinchó, ni cortó: su presencia fue intrascendente e hizo que la máquina creativa de la selección se atore.

Que la selección boliviana cumple con ese lugar común del fútbol que señala que los equipos se parecen en exceso a sus entrenadores. En ese sentido es posible concluir que la selección es un amorfo conjunto futbolístico invadido por una intermitente serie de vacilaciones, víctima de explosiones constantes de irregularidad, un grupo deshilachado, invertebrado y desnorteado clan de once medrosos hombres de casacas verdes.

Que Arce es un exquisito jugador proclive tanto a la pirotecnia como al exceso (a veces inútil) de técnica. Tiene una manía por entretenerse en los costados y esta parece ser una debilidad no trabajada por el DT y el Cuerpo Técnico. Es un gusto verlo jugar. Bajo el imperio de mis limitaciones sostengo que se trata del mejor jugador boliviano en la actualidad. Ojalá el nuevo técnico del Corinthians le abra la puerta a la cancha.

Que la selección configura un entramado futbolístico tácticamente imposible de descifrar no tanto por el modo en el que los jugadores de Sánchez irrumpen en el gramado y disponen los espacios, sino por el escaso fútbol que articulan y sobre todo por la alta inoperancia a la hora de encender la mecha creativa que implosiona el cerco defensivo del rival y marca la diferencia.

Que Galarza parece no soltarse del péndulo que lo lleva de un extremo al otro: del miserable desastre a la vanagloria del héroe.

Que el déficit de funcionamiento de la selección es un reto casi imposible de vencer por parte del DT Sánchez y de su Cuerpo Técnico.

Que Raldes posee una jerarquía consolidada en esa escuela futbolera que es la ciudad de Rosario; sin embargo, es muy permeable al contagio de las fisuras emocionales de la selección, detalle que se traduce en errores ingenuos. Además arastra desde el partido con Racing en Avellaneda un ligero desgarro que no termina de explicitarse, pese a eso Raldes posee el talento para subirse al podio de los mejores centrales del fútbol doméstico argentino.

La selección está demandando con urgencia y a raudales respuestas del DT que por ahora no sabe dar y en una mezcla de pragmatismo y sinverguenzura se oculta en la soberbia y en esa manía por subestimar al periodismo deportivo.

Que Santos Amador demostró ser un central con virtudes destacables. Parece, como Galarza, que está atado al vaivén del péndulo: de villano a héroe. Sin embargo, ayer jugó bajo el guión de un Milito o un Puyol (no exageró, eh).

Que el partido de ayer por la tarde ya permite encarar una evaluación descarnada del primer año de gestión del DT Sánchez que rápidamente se la puede sintetizar en una palabra: decadente.

Que Gaty Ribeiro tiene un potencial creativo y un horizonte de fútbol tan amplio que sus virtudes gratamente nos recuerdan al Gaty del Bolívar de la Sudamericana 2002. En el conjunto de jugadores de estas eliminatorias, Gaty está en la bolsa de los jugadores diferentes. Nunca abandonó sus obligaciones de marca y fue el que encendió la mecha creativa de la selección. Posee la nervadura y el horizonte de un crack.

Que el DT posee una extraña habilidad para mostrar su soberbia y sus límites. Cada vez que Sánchez vierte declaraciones a la prensa cada una de sus palabras enunciadas devienen en feroces pelotazos en contra donde siempre queda mal parado.

Que Limberg Gutiérrez pese a la displicencia que es su marca de estilo, demostró que casi a los 30 años es un jugador indispensable. Provee a la selección de su única herramienta ofensiva: el tiro de media distancia. Aunque habrá que precisar que ayer en la tarde Limberg tuvo herido el rifle, pero lo sustituyó con una inédita versión de un Bomba Obrero.

Que ya sin reflejos al borde de la línea de cal y abrazado a un discurso que subestima cualquier intento de verbalizar y analizar las imposibilidades futbolísticas del equipo que dirige, Sánchez está preparando un cóctel de razones que hacen insostenible su proceso que valga decir carece de brújula, de carisma y lo que es más grave de objetivos y métodos.

Que Lito Reyes despierta la melancolía de los antiguos cincos. No se trata de un Gago, ni de un Macherano, ni del antiguo Emerson se asemeja más a la fuerza de Makelele. El abecedario con el que lee el juego lo aprendió en las Villas paceñas, a puro golpe, tragando nubes de tierra y en medio de la piedra y el cascajo. Sus herramientas de albañilería lo distinguen. No la pierde una y las lucha todas. Además que es una manija virtuosa para salir jugando. Sí, juega al límite y ayer no midió sus excesos, ya que el DT Sánchez optó por dejarlo solo en el centro de la cancha. Es que en el abecedario de Lito la letra C de cagón no existe. Y en Montevideo sus dotes de albañil de la contención pucha que hicieron falta.

Que la selección Bolivia es un grupo emocionalmente herido. Un equipo herido de las dos alas. Quebradas alas que lo subsumen a la tradición de ser los últimos de siempre.

Que Jhasmani Campos desata cualquier nudo que se instaure en el centro de la cancha. Tiene una ductilidad creativa, pero carece de coraje y de armazón corporal para transformarse en un jugador diferente. Ayer tuvo errores dentro y fuera de la cancha: dentro, fue impreciso en los pases y uno de ellos casi termina en gol; fuera: señaló como un gauchito que en el primer tiempo se estaba ahogando, ¿acaso Jhasmani no viene a la altura (paceña, cochabambina, orureña, sucrense, potosina) por lo menos una vez por semana?

Que Aragonés y el Papi Vaca entraron de polizones a este “proyecto”. Mediante el caballito de Troya de la Gerencia Técnica Aragonés tiene entre las manos una nueva oportunidad. ¿En la historia del fútbol boliviano habrá algún técnico que pese a sus sistemáticos fracasos tuvo tantas oportunidades?

Que Andaveris posee la brújula para jugar sin balón. Es decir, funciona como el 9 referente de área que molesta y perjudica el trabajo de los centrales. Su función era la de arrastrar marcas. Pero, ojo con el pero, la pelota a Augusto le despierta un conflicto existencial y le provoca un descalabro futbolístico que se concreta en la impotencia golera del yungueño.

Que tanto hinchas como periodistas y dirigentes contamos con una habilidad asombrosa para discutir y analizar las ramas, nos encanta saborear los frutos, pero hay un temor y poco audacia para analizar las podridas raíces del fútbol boliviano. Además de carecer de esa audacia, también se carece de instrumentos analíticos, de políticas concretas que imaginen la construcción de la ansiada columna vertebral no sólo del fútbol, sino de una cultura deportiva.

Que el ingreso de Joselito no vertebró el medio campo, ni asumió la responsabilidad de administrar el potencial creativo de la selección. Que el Chaqueño Gutierrez entró en un momento demasiado intrincado. A esa altura del partido, Colombia ya construyó dos murallas de cuatro hombres cada una, imposibles de acceder. Que Cabrera se perdió en el laberinto del área custodiado por un tridente asombroso: el arquero Agustín Julio y los dos centrales Moreno y Mosquera.

Que en el fútbol boliviano resulta casi imposible privarse del exquisito arte de culpar. En este contexto es inevitable no dejarse tentar por buscar al Chivo expiatorio de turno. En Bolivia cada miseria futbolística tiene su respectivo dueño. Y ayer en la nublada tarde del Siles los espectadores que son el coro del espectáculo futbolístico emitieron una muestra del estado de la opinión respecto a este actual proceso: “¡Fuera Sánchez! ¡Fuera Sánchez!”.


Fuentes foto:
-La primera Internet
-La segunda La Prensa, suplemento Acción