domingo, 9 de diciembre de 2007

Los últimos serán los primeros



Desde lo profundo de sus distintas estructuras competitivas en el fútbol Latinoamericano se produjo una agresiva vuelta de tuerca . “Los últimos serán los primeros”, dice uno de los voceros de Cristo y el fútbol latino tomó al pie de la letra la consigna cristiana. Los eficaces mecanismos futbolísticos de la modestia quebraron a la máquina imperial productora de títulos de los “Grandes”. La irreverencia de los equipos “Chicos”, sus envidiables sobredosis de fe, sus dificultades que en algunos casos se transforman en posibilidades, fracturaron los implacables pilares de la tradición. Una vez más el fútbol instaura un amague a los tentáculos de la historia. Una vez más el fútbol demuestra que el dinero no es el elemento central de su núcleo, sino una mera variable que envuelve y asfixia al juego. Una vez más el fútbol democratiza y garantiza la circulación en el podio. Una vez más el fútbol se inmola y abre surcos por los cuales transitan otros nombres, otras glorias, otras virtudes, otras lógicas y otras economías futbolísticas.


La irrupción futbolera de los “Chicos” tomó cuerpo el domingo anterior nada más ni nada menos que en el territorio de un “Grande” que hegemoniza para sí títulos y copas. Lanús empapó de espeso sudor y coraje el gramado de la bombonera xeneize. El equipo del sur porteño alcanzó en el campeonato argentino su primer título. Habrá que añadir a la descripción de esta gloria que Lanús no es cualquier conglomerado futbolístico, se trata de un ambicioso y modesto proyecto deportivo que ya empieza a cosechar la buena siembra de sus distintas escuelas futbolísticas. El segundo en el podio gaucho fue Tigre, equipo benjamín que bajo un inquebrantable juego en equipo demostró que el fútbol se teje y se desteje en el pase solidario, en el diálogo permanente con el inasible balón.

Y a este dúo se añade el gran Arsenal de Sarandí que con un conjunto de jugadores terrenales destronaron del Olimpo del fútbol al Campeón del Clausura 2007: San Lorenzo, a River Plate, al Chivas de Guadalajara y al multimillonario equipo América. ¿Con qué herramientas futbolísticas? Con las que derivan de una entrega desmedida, exagerada. Si uno examina todas las puntas de las artistas del Arsenal Campeón todas apuntan a un sólo norte: querer ganar por sobre todas las cosas. Arsenal nunca salió campeón del fútbol argentino, pero su nombre junto con el del atrevido David que derribó al enorme Goliat ya poseen una plaqueta en los registros de los pequeños grandes derribadores, al lado de otros davids como el gran Once Caldas (Campeón Libertadores 2004), o el memorable Cienciano (Campeón Sudamericana 2003).

Pero esta fiebre de los equipos “chicos” no termina ni empieza con los argentinos, en Uruguay el temible Peñarol de los ochentas y el fútbol rebosante de filigranas y de abundante sentido del juego del Nacional dejaron hace rato el trono, es Defensor Sporting el equipo que por ahora más fútbol vertebra en las canchas charrúas. Libertad en el Paraguay demostró que los todopoderosos como Olimpia tienen límites y que Cerro Porteño cada día se asemeja más al rostro de un antiguo mito. Cuatro de los últimos seis campeonatos fueron de Libertad. Libertad es más que un curioso equipo ya que expone distintas formas desde lo futbolístico, en cada una de sus presentaciones da pautas de su capacidad creativa en permanente expansión, es un interesante referente en el transparente manejo institucional del Club y un proyecto productor de abundancia económica. En Colombia Atlético Nacional de Medellín ganó el campeonato con las justas al recién ascendido Atlético Huila. Y no quiero olvidarme del mejor equipo de la Copa Libertadores 2007, actual casa del goleador Loquito Cabrera: Deportivo Cúcuta, que se quedó fuera de la Copa gracias a las eficaces brumas porteñas boquenses y no a los argumentos futbolísticos de los porteños.

Y nuestra liga no es la excepción: el primer campeonato lo ganó de pe a pa el gran Real Potosí, y en este clausura lo más posible es que otro equipo minero, San José, se adjudique con todos los méritos, la Copa del segundo torneo. En descargo de La Paz Fútbol Club, equipo que se forja a partir de las eruditas ilusiones futboleras del Dt Apaza, se trata de lejos del mejor equipo del año, con 76 punto a favor y una enorme carga de sueños.


Luego de que Arsenal se consagrará como el campeón de la Sudamericana 2007, Diego Armando Maradona dijo: “También los humildes existimos”. Y es que el fútbol ofrece esas chances, los “Grandes” tropiezan y se derrumban y ahí está la estrategia, las mañas, la fe y el trabajo de los “Chicos” que transforman la estrechez de las dificultades en motivos para abrir las puertas de las posibilidades. En el fútbol, los perdedores de siempre podemos relativizar el carácter predecible de la historia...

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