martes, 23 de octubre de 2007

Sobre el estado actual del fútbol boliviano

El fútbol boliviano paso a paso se extingue y se evapora. La debacle se convierte en la única herramienta para describir este rumbo de ruina que toma nuestro fútbol. La metáfora de un rompecabezas de piezas dispersas e inconexas se asemeja demasiado a ese objeto de reflexión/pasión que es el fútbol. Con el texto de Mario Murillo inauguramos el recorrido por distintas sendas, nudos, tramas, meandros que intentan atribuir sentido al chenko que se concentra en el fútbol hecho en Bolivia. Mario Murillo es por sobre todas las cosas un revoltoso bolivarista que transforma al fútbol en su bitácora, allí inscribe los códigos de una pasión que trasciende...



Sobre el estado actual del fútbol boliviano

Por Mario Murillo

“Ahí están, esos son, los que joden la nación”
Barra de algunas hinchadas del fútbol boliviano.



Un entrañable amigo me pidió con vehemencia que escriba algunas líneas sobre la situación que vive el fútbol boliviano. Intuyo que me pide que escriba sobre la lastimera y desesperante agonía por la cual está pasando nuestro fútbol a dos niveles: la Selección de fútbol boliviano y los clubes locales que juegan en la Liga Nacional. Me parece que hay muchos indicadores para demostrar la pobrísima situación que está viviendo nuestro fútbol en este momento: el bajísimo nivel del campeonato local, la falta de éxitos internacionales por parte de nuestros clubes, la mínima aparición de talentos jóvenes, las patéticas participaciones internacionales de nuestra triste Selección de fútbol. Parece claro entonces, y existe un amplio consenso al respecto, que nuestro fútbol se enfrenta a una terrible crisis a nivel deportivo y competitivo. Sin embargo, harto de los lugares comunes esbozados por los periodistas o la gente de a pie, no pretendo analizar cosas tan grandes y tan abstractas como las divisiones inferiores, la conformación institucional de los clubes o la genética de los jugadores bolivianos. Concentraré mi análisis en un grupo de protagonistas de nuestro fútbol local: los dirigentes del fútbol boliviano. Aclaro que no pienso realizar una argumentación informativa o silogística, sólo expurgación indignada e impotente.

Antes, más aclaraciones: el fútbol es entendido en general como un fenómeno común y simple, por eso todo el mundo cree que puede hablar con autoridad de él. El mejor ejemplo de esto son los periodistas; para lucrar a partir de este juego sagrado y ser una voz autorizada sólo basta ser el hijo de un periodista deportivo con trayectoria (sí, estoy hablando de ti, hijo del Toto Arévalo), hacer amarillismo sin información y tener un lamebotas que secunde todas tus provocaciones (sí, estoy hablando de ti Juan Pastén y de tu ayuco cuyo nombre no conozco), tener la suerte de estar en el lugar correcto y en el momento correcto sin tener idea de nada (sí, estoy hablando de ti Fermín Zabala), tener acento gaucho o hablar con una voz de locutor estreñido (sí, estoy hablando de Fernando Berdeja y de Azbel Valenzuela). Este peregrino ejemplo muestra que no existe ningún tipo de respeto social con este fenómeno de masas y que cualquiera puede acceder a posiciones influyentes del fútbol a partir de meritos totalmente alejados del conocimiento o el compromiso futbolero. Pero en el caso de los periodistas deportivos, aunque el daño que se le hace al fútbol es profundo (relacionado con la imposibilidad de coadyuvar a la construcción de una cultura futbolística extendida), no hay comparación con el papel de los dirigentes.

Y ahora llego al punto central de mi análisis. Los encorbatados dueños del fútbol en Bolivia. Nuestros huayralevas, olañetas, gonis, gallos, mamertos del fútbol boliviano. Uno ve una reunión de los dirigentes de la Federación Boliviana de Fútbol o de la Liga y, con contadas excepciones (Samuel Blanco y otros), no puede dejar de pensar en el Congreso que formó Melgarejo para llevar adelante sus absurdas y malditas reformas a través del Partido Rojo. Son unos incompetentes con mala conciencia. ¿Qué saben de fútbol? ¿Qué saben del manejo de instituciones deportivas? ¿Qué saben de legislación futbolística, de proyectos de divisiones inferiores, de jugadores, de técnicos? Nada, absolutamente nada. Son “empresarios” (sabiendo qué significa ese término en Bolivia). Al igual que en el caso de los periodistas, están en esos puestos por su capital social, por su capital económico, por puro amañamiento de la suerte y el destino, nunca por su conocimiento futbolero o su entrega por una realidad deportiva mejor.

¿Creen ustedes que Carlos Chávez o “Patato” Méndez tienen alguna idea de cómo funciona el Real Madrid, el Barcelona o el Manchester? ¿Tendrán la mínima idea sobre cómo elaboran los proyectos a largo plazo selecciones como Ecuador o Venezuela? ¿Sabrán cómo están planeadas las divisiones inferiores de los equipos rosarinos? No vayamos tan lejos: apuesto a que no saben ni quién fue Corbatta, Adhemir o (para ser más contemporáneos) José Sand. No tienen idea de fútbol, sólo saben de fastuosas recepciones, de viajes gratuitos, de matecitos en reuniones que no tienen ninguna sustancia. Son incapaces, están en posiciones que no les competen y para las cuales no tienen ningún mérito o conocimiento.

Para que hablar del Tribunal de Penas, de la absurda configuración de nuestro campeonato local, de la burda planificación del trabajo de la selección. Son sólo indicadores de la estupidez e ignorancia de los que gobiernan el fútbol en Bolivia. Hay que hacer fuerza para que ellos se vayan: ya no está más Añez en el senado nacional (un avance), que Chávez vuelva a quebrar empresas y que Méndez vuelva a dirigir truchos programas de bloopers en la tele nacional. Esa es la única esperanza.

6 comentarios:

Mario Murillo Aliaga dijo...

Quiero aclarar algunas cosas sobre mis opiniones sobre Berdeja, Pastén y el resto de los periodists deportivos. En el texto, por un sentido de provocación, solamente describo algunas de sus horribles características. Pero siendo serios y justos, el problema de fondo es otro: su ignorancia y falta de responsabilidad. Voy a poner dos ejemplos puntuales para justificar esto: hace unos años, en una anterior transmisión de la Champions League (cuando Berdeja hacía los comentarios), el "turco" no tenía idea de lo que significaba la regla del gol de visitante como doble e incluso pensó que un jugador que había sido retirado de la cancha podía patear los penales de la definición suplementario. Un exceso. Saco este antiguo ejemplo, porque porque no lo he vvuelto a ver comentando partidos de fútbol. Sin embargo, en el "superdeportivo" comete cada día miles de errores y riesgosas y burdas aseveraciones. En la últyima transmisión de las eliminatorias, Pastén dijo "Bielsa que llego con toda su fanfarronería y su pose arrogante fue vapuleado por Argentina". Pastén, asqueroso amarillista mentiroso, no tienes idea. Cualquiera que lea algo sobre Bielsa sabrá que lo menos que él plantea es arrogancia y que no fue con esa actitud al primer partido de las eliminatorias.

Valga la puntualización.

Gabriel dijo...

Escribo desde Miami soy un Bolivarista apasionado que extraña su patria. Y estoy de acuerdo con tu opinión. Es urgente que haya un recambio dirigencial. SIno caeremos màs escalones, del 107 al 200, peleando el último puesto con Aruba.

lapalabraesferica dijo...

Si alguien registrará los bochornos periodìsticos de nuestros relatores y comentaristas armaría una sabrosa colección de disparates. De esta eliminatoria recuerdo dos:

- Pastén a Cambiasso lo conocía como Comiso.

- Sergio Reyes dijo que Alfio Basile es uno de los tècnicos màs estudiosos del fùtbol moderno. Alfio es uno de los tècnicos que hace apologìa de la simpleza, de la chabacanerìa y el pragmatismo.

Felicito Mario la visceralidad de tu texto.

jibo dijo...

estoy de acuerdo con tus ideas pero creo que el punto es mas amplio, asi como estamos en el futbol estamos en todo, dirigidos por maleantes, escuchando opiniones de ignorantes que no tienen voluntad para dejar su ignorancia, y eso da pena.

Marcelo Pacheco dijo...

Realmente un texto de reclamo excelente, una queja que todo aquel que quiere al fútbol y lo considera como alguito más que botarles la pelota a 22 tipos, debe asumir como propia y publicarla donde pueda.

Y es que no cuesta nada gastarse luca quina en un internet y saber por ejemplo, que Juan ya no juega en el Bayern Leverkusen, sino en la Roma, y que Eriksson YA NO ES el técnico de Inglaterra, sino del Manchester City.

El punto neurálgico de este comentario es el texto referido a los periodistas deportivos (porque vamos a ser francos. En este país, los licenciados en ciencas de la salud se denominan "doctores", al igual que los licenciados en ciencias jurídicas, sin haber alcanzado el grado académico de doctores) y eso nos hace asumir que en términos de formación académica (mínimamente, sin hablar de la humana) no han clasificado a una especialización para ejercer su profesión, han quedado eliminados en medio camino - en puestos de descenso-, y su ejercicio profesional te hace hasta dudar de la reputación (casi imputabilidad) de las instituciones que los formaron, si es que asistieron a alguna.

Esto tiene muchísimos màs ribetes y hendiduras de los que podríamos publicar en un solo comentario. Pero algo es totalmente cierto (siguiendo en la vorágine de comentarios de nuestros excelsos y puritanos periodistas deportivos): Han perdido la capacidad de hacer docencia por medio de sus relatos o de sus comentarios. Han porstituido los espacios de divulgación y refuerzo de la cultura futbolística y deportiva nacional (al extremo de no saber la diferencia entre deporte y actividad física), que han tenido que hechar mano de apreciaciones provinciales y anacrónicas, sin un mínimo de análisis de los planteamientos tàcticos por ejemplo, con la idea de que esto que hacen es su hobbie y no su modus vivendi; con el hecho de que su ejercicio profesional es totalmente pueril y falto de instrumentos de análisis que les permitan contribuir con un criterio (aunque creo que es mucho pedir).

Nadie discute que tengan auspiciadores porque al fin y al cabo, hacen esto por dinero. Es otra discusión si a alguien le gusta un programa deportivo intercalado con ofertas de venta de productos. Pero mientras nuestros periodistas deportivos, tal y como lo dice MARIO, tengan una idea simplista y reduccionista del fenómeno del deporte y del fútbol, vamos a tener a gente cuando transmita por TV o por radio, nos haga pensar que la censura comunicacional de los tiempos de la dictadura podría volver...

Anónimo dijo...

excelente tu blog hermano, recien lo conozco, como buen bolivarista te invito a compartir opiniones en

www.bolivarcampeon.tk

saludos