
Para aquellos que no lo sepan este blog se redacta desde la altura paceña de un país diminuto no en territorio, sino en autoestima: Bolivia. Uruguay nos goleó en su casa, en el glorioso Centenario, 5 a 0. Y en La Paz, en la “temible” altura de La Paz a 3,600 metros sobre el nivel de los sueños los celestes nos empataron con ese doble corazón que marca su cabalgar en esta gesta heroica: Sudáfrica 2010. No me importa. No me importa nada. Que nos sigan goleando si es que en los mundiales quieren darle un giro a la historia. Los charrúas juegan con doble corazón, se acaba uno y se activa el otro. Además tienes a Lugano, al loquito Abreu, al enorme de Forlán, a Pérez, a Cavani, a Fucile, a tantos otros, entre ellos el inolvidable Muslera. Son imbatibles. Portugal, Inglaterra, Italia cambiarían parte de su patrimonio percapita por un pedacito de esa fuerza celeste. Ni los vikingos, ni todos los euros de esos países podrían transportar en barco o en bancos ese ñeke, ese coraje uruguayo.
A Holanda la sigo con devoción frenétoca, como lo muestra el texto anterior de este blog. Holanda casi siempre perdió con Brasil, obligada, el mundial del 94 perdió 3 a 2 en un aburrido alargue, el mundial del 98 en los injustos penales. Hoy, la historia no fue para los eruditos, para los instrascendentes de siempre, para aquello que creen saber de fútbol, el ex DT Dunga y Felipe Melho, entre ellos, el fascista Dunga que al parecer creía que si destrozaba a golpes y a furia la banca de su defensivo equipo iba a tener algo de juego, hoy no le surtió nada. Holanda con flaquezas, extraviado en incertidumbres y múltiples dudas revertió la historia, dio un giro. Robben, el crack de piernas de cristal, Sneijder, el único diez del mundial, dos petisos, dos pelados –como el gran Zidane– dieron una lección a esos mounstruos imbatibles: ¿Dónde estuvo el crack Lucio? ¿Dónde estuvo el mejor arquero del Mundo y del Universo entero? ¿Acaso la defensa brasilera no era la mejor defensa del universo y más allá? ¿Dónde quedó el impresentable equipo de Dunga que apostaba más a cuidar su arco que a buscar posibilidades en el de efrente?
Seguramente, habrá muchos peros a las victorias de Holanda y Uruguay y es que el fútbol tiene el enorme potencial de relativizarlo todo. Sin embargo, hoy el mundo es distinto. Holanda dice que otro mundo es posible… Un mundo donde los “favoritos” son una invención de la tele, de las precarias mentes. Uruguay, lo de Uruguay es magia pura… Fiesta pura… Dejenme seguir festejando…
Mañana, ojalá el fútbol dé una mano a Argentina, al loco del fútbol de Maradona (gracias, por siempre gracias por lo que no ayudaste y nos enseñaste a los paceños y también (por qué no) a los bolivianos… También a Paraguay (vamos que se puede, la magia es posible)… Acabemos con este mundo Boludo dirigido por eso arios, españoles (Discúlpame Alex Roy), y todos esos lambiscones que creen que el mundo es su pañuelo y nosotros sus mocos con precio…
¡Vamos ARGENTINA!
1 comentario:
Va una felicitación para usted por esas lágrimas, por amar al fútbol.
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