martes, 20 de noviembre de 2007

Inabordable


Este pusilánime redactor de blog futbolero tiene dos enormes puñaladas incrustadas en su lomo de Sísifo. Una de ellas fue salvajemente concretada por un tal jugador de apellido Guerrero (minuto 89) y la segunda por un intrascentende Maldonado (minuto 92). Las heridas/goles perturban, impiden y nublan cualquier intento de operar un texto legible que se anime a vertebrar una narración que viaje de la épica futbolera heroica a la tragedia popular para terminar en la absurda comedia de una inexplica e impertinente lesión que nos quebró la ilusión. No le encuentro otra ruta al texto que no sea la de arrojarme a explorar la vertiente agónica que ofrece el fútbol.

El fútbol boliviano es una peripecia agónica. Para no invadir este humilde texto con un conjunto de jactancias inútiles paso a explicar el brumoso concepto. Lo agónico para los futboleros es una clave que permite designar las peripecias de un personaje que lucha (con pelota o sin ella) o se debate entre diversas opciones y que va modificando sus ideas, sus criterios, sus actitudes y sus conductas en el transcurso de una trama futbolística. Lo de esta noche en Venezuela fue una de las agonías más severas. Un transcurso vertiginoso de la gloria al desmoronamiento. Una trama futbolística inexplicable, inabordable, inefable. Un ilusión peregrina. Por tanto, cualquier intento de racionalizar el partido, de ordenarlo, de objetivizarlo, de hallarle respuestas es arrojar patrañas, basura a un episodio futbolístico que nos invita a los futboleros bolivianos a orillar en los espesores del vacío que se cuaja en lo tenue.

Hoy soy inmune a todas las pullas que enuncian tanto los periodistas como las diversas voces del coro futbolístico. Hoy me sustraigo de ese escenario insensato y me aviento a la deriva. Hoy no creo que valga la pena recurrir a las viejas fórmulas para defenestrar a nuestro desalado fútbol. Hoy pensar en los errores tácticos-técnicos, en nuestra sempiterna obligación de perder es dejarse vencer por una testaruda fe por la “lógica del fútbol”. Hoy los usuales comodines críticos son innecesarios (sólo para atragantarme con la amargura les recuerdo algunos: lo que pasa es que el fútbol boliviano carece de estructura, es que el técnico es un novato, es que el técnico quemó el cambio de Joselito, es que Bolivia no tuvo recursos futbolísticos para contrarrestar las arremetidas venezolanas, es que tenemos problemas crónicos defensivos, es que ...) Hoy no creo en todos aquellos que sin sonrojarse se atreven a decir lo que se debe y lo que no se debe hacer. Hoy todo este cóctel de menudencias no provocan ningún eco en este redactor de blog herido.

Hoy saltaron a la cancha once Sísifos de verde. Tres veces arriba y cinco veces abajo.

Hoy duermo con la verde tejida a mi espina dorsal... Espero en junio despertar de esta pesadilla y recoger mis fragmentos...

4 comentarios:

WAYNUCHO dijo...

tienes razon ..... tratar de descubrir (decir) lo que nos pasa seria cavar un poquito mas el hueco en el que nos encontramos .....

nos vemos en junio ..... y esta vez ante la "roja" ....

¿que sorpresa me deparas hErmoso FUTBOL?

Saludos totales ....

Varios dijo...

Saludos Waynucho, gracias por registrar tu comentario...

Marco dijo...

Excelente nota. Tienes muy buena pluma.

Saludos porteños.

Varios dijo...

Caligula, un piropo que provenga de vos amplifica el orgullo. Sigo a detalle tu blog. Sabes bien que acá en la altura paceña la Pelota no dobla. Muchas gracias…