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sábado, 13 de octubre de 2007

Linchamiento futbolero

El sentido común boliviano parece no soportar que un futbolista exija el equitativo pago de sus haberes. Y el periodismo deportivo que vive del fútbol y no en el fútbol, en coro ha potenciado la orientación de este odio. Algunos con más matices que otros apuntaron a los jugadores y en menor medida a los dirigentes como los responsables de este bochorno salarial-gremial. La figura es clara: los jugadores seleccionados exigían concretar y comprometer con la dirigencia un escalafón salarial, más el pago de premios o bonos por objetivos cumplidos a corto y largo plazo. La dirigencia arrebatada no estaba de acuerdo con las sumas sugeridas y al parecer recién vislumbró el peso del costo de la convocatoria de 30 jugadores. Al parecer para la FBF es imposible sostener el caro costo del proyecto del técnico Sánchez (me refiero al experimento de trabajar con dos selecciones: una aclimatada a la escasez de aire de la alta montaña y otra acostumbrada a los rigores de la deshidratación del llano y la costa).

La posición de este redactor de blog pretende ser diáfana. El jugador boliviano es producto de la generación espontánea. En Bolivia hacer deporte es un mérito de motivación individual y no un producto/acción que devenga de un proyecto educativo colectivo. El deporte en Bolivia se reduce a una práctica recreativa, a una mecánica trivial para saciar el ocio, o se trata de un instrumento de catarsis del estrés o una mal conducida práctica que lo único que pretende es modelar la vanidad de los cuerpos. En síntesis: en la escala de valores sociales el deporte es una mera recreación de los cuerpos sanos, no es un acto educativo. Educación no entendida bajo los términos tergiversados de la educación escolarizada en la que la educación física es una práctica carcomida por lo inútil donde se pretende consolidar un par de técnicas deportivas o una máquina de tortura de los cuerpo flácidos. Tampoco en el sentido católico donde la educación física se expresaba como una disciplina que controlaba los excesos del cuerpo y donde hombres y mujeres se comunicaban con sus osamentas en ámbitos separados y bajo la lógica del tabú. Me refiero a educación en el sentido de fortalecer una cadena de valores. Educación en el sentido de construir en su práctica un sentido profundo de pertenencia a un proyecto colectivo. Educación en el sentido de transformar el deporte en un instrumento de indagación de los complejos meandros que constituyen la subjetivad del ser. Educación en el sentido de que el deporte es una práctica imaginaria donde los deseos disputan el territorio de la esperanza y de las utopías. Educación en el sentido de aprender de la derrota. Educación para resignificar esa feroz palabra: la competencia.

Hace 13 años que Xabier Azkargorta hablaba de la escasa profesionalización del fútbol boliviano. Hoy seguimos habitando en ese lamento. Peor aún, las pocas condiciones que existían han cumplido su ciclo o se han extinguido por mútiples factores. Al extremo que sólo el oriente boliviano y más específicamente el departamento de Santa Cruz se ha transformado, con un sin fin de falencias y limitaciones, en la única cantera de jugadores. El resto de las regiones atraviesan una de las peores anemias futbolísticas. Y este dato detrás suyo oculta un angustiante panorama porque demuestra que las diversas condiciones que deben posibilitar la formación de atletas son inexistentes. Cochabamba que era la región que aportaba al deporte boliviano con atletas admirables (no sólo en Bolivia) como Vladimir Soria, hoy su aporte es menor que el del Norte de La Paz... Los jugadores que llegan a tropezones o por casualidad al fútbol “profesional” boliviano son sujetos dignos de medalla y de cualquier podio que mida los esfuerzos. Son sujetos que han atravesado un laberinto caótico invadido de mediocres monstruos obstaculizadores. Sujetos que han amagado a las carencias que carcomen cualquier motivación. Sujetos que han convivido con la indiferencia de una comunidad a la que no le importa el deporte... Por más que estos “profesionales” del fútbol destruyan a la brevedad sus carreras, por más que estos sujetos hagan del fútbol una mera práctica mercantil, por más que no sientan ni la mínima chispa por esta comunidad fragmentada, por más que derrochen ingenuos sus sueldos en importadoras de autos, por más que hagan gala de una variedad de inconsistencias formativas, por mas impertinente que haya resultado su estrategia de presión faltando horas para el debut eliminatorio, son sujetos admirables, luchadores frente al poder de la nada. Hijos de la generación espontánea. Es decir, son futbolistas que han nacido del chume y no de un proyecto deportivo.

La FBF en un acto demagógico y en complicidad con los medios en un par de días incentivaron un linchamiento a los jugadores, vulnerando su capital de credibilidad simplemente por haber exigido el justo pago de sus haberes. ¿O es que tanto dirigentes como periodistas consideran que los jugadores que llegan a la selección no deben recibir remuneración alguna? La Federación debería hacer los esfuerzos suficientes no sólo para pagar a estos atletas que provienen de la nada, sino sobre todo para imaginar los destinos del fútbol (tarea imposible para estos Jerarcas del fútbol). Entendiendo que el fútbol es ante todas las cosas un acto educativo.

jueves, 11 de octubre de 2007

Las cortapisas del DT Sánchez

Dentro de la bolsa de valores que el fútbol boliviano ostenta al “profesor” Erwin Sánchez el periodismo (los cancerberos de la opinión pública) le ha otorgado el valor colonial de ser el boliviano que más conoce la modernidad del fútbol europeo. Sin embargo, el “profe” Sánchez da muestras de pertenecer a un mundo futbolístico mucho más provinciano y cantonal. Una prueba de ello es su constante preocupación por la protección –casi obsesiva– de ciertos “secretos” futbolísticos de la selección nacional. De ahí también proviene su manía paranoica por los entrenamientos “a puertas cerradas”. O sus esquivas declaraciones –escasas en espesor verbal– que no hacen más que expresar, además del laconismo del Técnico, su manía por enredar al fútbol de falsas intrigas.

Luego de escuchar sus declaraciones en el borde del Tahuichi no me pude contener en la redacción de este post. Un periodista cruceño, al que no llegué a reconocer, le pregunta al DT: “¿Qué sabe de Uruguay?”. El profe Sánchez fiel al cansino ritmo en el que procesa sus ideas se toma el tiempo que considera suficiente y lentamente responde: “Muy poco... No como ellos que gracias a ustedes saben todo de nosotros. Todos tenemos que tirar la carroza para el mismo lado. Pero parece que no es así. El otro día un colega tuyo me comentó que los colombianos también saben todo lo que estamos haciendo. Y eso no es ayuda. Nosotros si queremos sorprender al rival no podemos porque ya todo se sabe”. El anacrónico razonamiento del profesor Sánchez proviene de otro mundo futbolístico. Un mundo futbolístico silente. Un mundo futbolística que gira en el vértice de la pelota de trapo. Un mundo futbolítico sin cámaras que construyan, que potencien y que multipliquen los contenidos que desplaza la pelota. Un mundo futbolístico ajeno al constante asedio periodístico. Un mundo futbolístico lejano del espectáculo.

El fútbol de hoy está atravesado por la vorágine de la información. No hay detalle futbolístico que no sea procesado y desmenuzado por los sujetos que componen el abigarrado mundo mediático del fútbol. El fútbol de hoy se juega más fuera de la cancha, en sets televisivos, en salas de prensa, al borde de los gramados, en interacciones de multimedia, delante de los micrófonos, en las graderías... Un ejemplo del fútbol actual es el Barcelona. El mundo mediático del fútbol sabe que se trata de un equipo de juego predecible, pero esta condición (casi mecánica) le permite instaurar una multiplicidad infinita de variantes ofensivas con las que se hace cada vez más incontenible para sus rivales. Por más oscurantismo y misterio que quiera incorporarle el DT Rijkaard a sus declaraciones, sus rivales saben a la perfección como el holandés arma a sus equipos, las funciones, las obsesiones del colectivo de jugadores, las libertades e incluso los límites que posee cada jugador azulgrana y, por supuesto, intuyen la sendas de la cartografía (poética) en la que se trazan los circuitos futbolísticas que desplaza el equipo catalán. Pese a todo ese saber el Barcelona, por ahora, es incontenible para los rivales y es un constante referente para pensar e imaginar el fútbol actual. En ese sentido, el profe Sánchez por más hermético y misterioso que sea o pretenda serlo no podrá darle demasiadas vueltas de tuerca al juego de nuestra selección. De ante mano se sabe o se tiene la sospecha sobre los lineamientos generales sobre el cómo jugará Bolivia en Uruguay. Es predecible: jugará con dos ajustadas líneas de cuatro, más dos hombres en punta con fuertes obligaciones de marca. Estas líneas ordenarán su juego sobre la obligación (o sobre el fundamentalismo) de la marca y la presión. En La Paz la selección Bolivia ostentará otras generalidades futbolísticas: fútbol vertical, veloz, vertiginoso, obsesivo en remates, excesivo en desbordes por izquierda y por derecha, centros... El patrón para ordenar el juego en La Paz será la velocidad para literalmente asfixiar al rival.

Por tanto, los misterios del profe Sánchez, su apetito por el suspenso y la intriga, sus sistemáticas coerciones a la prensa, desde la miope mirada de este redactor de blog, no solamente son innecesarias e inútiles, sino que son importantes gestos que sintetizan la actitud torpe, abusiva y atropelladora del DT. Sánchez confunde las causas con el efecto a tal extremo que considera que es el periodismo el responsable de la bulla que se está generando en el continente a partir de su decisión de no traer a la altura a un selecto grupo de jugadores bolivianos, con el filoso argumento de potenciar su rendimiento. ¿Son los periodistas los responsables de esta decisión y de su masiva repercusión?

Por otra parte, Sánchez no hace más que proporcionar al periodismo deportivo boliviano una serie de dispositivos-cortapisas instaurando con esta práctica un estilo comunicacional vertical y poco (por no decir nada) democrático. El DT Sánchez sugiere entre líneas que el periodismo se límite de preguntar, de informar; y también entre líneas sugiere que se comunique sólo aquello que el Cuerpo Técnico desea. Frente a todo esto: usted, caro lector, se preguntará si la FBF cuenta con un equipo comunicacional que trace ciertas líneas operacionales. La respuesta es simple. Sí, la FBF cuenta con un equipo comunicacional pero éste se encuentra repartido entre Facetas deportivas y la Sala de Prensa del Deber Deportivo. Y ellos están concentrados en desacreditar sutil y al mismo tiempo de manera torpe el fútbol en la altura...

sábado, 26 de mayo de 2007

A los periodistas en su día...

Ayer 25 de mayo además de festejar la victoriosa y compleja independencia revolucionaria de Charcas, festejamos a los tan poco revolucionarios y poco independientes periodistas deportivos.

Sí, sí, ayer fue el día del moralista-mirista Toto y de su hijito, del regionalista Papi y de sus hijitas, del añejo Cuchito Vargas, del meritorio y renegón Tito de la Viña, de los incansables hermanos Etchavarria y de su hijito, del Troglodita Fermin, del jurista bobo Pasten, de Rivera (Quique) y su amigo Funes, de Berdeja, de Murillo, del Sisisisisisisisisisisi y de su Muñeco, de la inteligencia de Heredia y de ese tenaz enemigo del lenguaje: Jorge Figueroa, del aburrido y jubilado juicio de don Carri Lorenzo, del enamorado de la Fox: Colorado Dorado, de los mal imitadores de la FOX y TyC Sports que lo único que tienen en orden es el planchado del terno, me refiero a Sergio Reyes y a su trio de amigos... Me olvido del Ojo Biónico de Lugones.

En fin son ta(o)ntos, pero ta(o)ntos que ninguno destaca respecto al otro. Por el contrario, en torno a ellos es fácil de atraverse a generalizar hasta un punto en el que sin miedo se podría decir que son una inmensa masa de gentes, de voces, de discursos, de palabras, una suma de vendedores de cositas que se superponen unos a otros en el vasto ejercicio mediocre de su carente profesión.

Usted inexistente y hábil lector tal vez se pregunte como me pregunto yo: ¿Por qué no les organizamos una abundante fiestita de elogios y de paso les arrojamos algo de mugre a su aburrida y repetitiva práctica? Sin esperar su respuesta arriesgo con algunos criterios:

Para inaugurar la muestra traigo desde la historia del fútbol la definición mas sabrosa sobre el periodismo deportivo futbolero escrito. La aseveración por su fuerza y lucidez irradia hacia las otras formas del periodismo oral y televisivo. Hace mas de 50 años el gran Obduliuo Jacinto Varela, el gran capitán del corajudo Uruguay del Maracanazo de 1950 profirió una sentencia que hasta el día de hoy no pierde vigencia al momento de abordar la mediocridad en la que se desenvuelve y transita nuestro precario periodismo deportivo. "Los diarios -dice Varela- solo traen dos verdades: la fecha y el precio". Ahondando en esta casi sentencia, ¿que nos ofrecen hoy nuestros medios?

Empecemos por la tele. El guión de los deportivos es tan predecible que uno no necesita ver todos los días sus propuestas periodísticas monótonas y aburridas. Es fácil rastrear aquello que precariamente "ofrecen". Cada vez con mayor intensidad los periodistas deportivos se asemejan a estúpidas estatuas parlantes (estatuas eficaces a la hora de vender desodorantes, singanis, gaseosas, etc.). Repito no se necesita estar al acecho de las opiniones que braman de las bocas de estos caballeros, de antemano es fácil predecir las "sugestivas" lineas de interpretación deportiva. Un ejemplo, antes de escuchar a Arévalo sabemos que dará una lección sobre cómo deben o no deben actuar las barras. Si se trata de Pasten sabemos que traerá algún papelito a mesa y como un Jurista bobo aleccionará a su maltratada audiencia. No quiero hablar de Fermin, que en él la estupidez además de abundar, maneja a este ente como a un ordinario títere de Alasitas.

¿Y el fútbol donde está en todo esto que falsamente llaman "periodismo"? Primero en algún chisme, añadido a la venta de algún fármaco, gaseosa o trago; después puede ser que venga atado a una especulación o chismento; más tarde pegado a la descripción de una tabla de posiciones, añadido a un compendio de goles o a un bombardeo de bloopers ya sea de patadones, de errores al definir, o de tapadas asombrosas de arqueros; finalmente surge en un par de declaraciones limitadas, por los limitados cerebros de los distintos jugadores de la liga y eso fue todo. Acabó el programa. Sobre este esquema se estructuran TODOS los programas deportivos de la televisión boliviana. TODOS, no hay uno que se salve.

Y éste parece ser un vicio contagioso ya que la radio a falta de bloopers avienta a sus oyentes una cantidad abundante de lugares comunes que empañan al fútbol de una pátina que nubla la pasión por el juego. Ejemplos de lugares comunes en la radio. En el programa Gente de fútbol de radio Kana, casi todos los días se habla de los pocos espacios del fútbol actual. No falta en ninguna de las previas de la radio Panamericana (Panamericano deportivo), ni de Erbol, ni de Fides (Fútbol manía) esa cojuda pregunta habitual: ¿Piensas que será un partido difícil? Y eso es todo. En la radio un comodín muy usado por los beneficios mediáticos y populistas es abrir el medio a la opinión telefónica, que, cabe decirlo, es mucho más productivo testear lo que opina la gente que las sabrosas sentencias de estos entes que opinan bajo el manto monolítico de su aburrida práctica.

Chesterton hace muchos años profirió un salvaje comentario sobre la prensa escrita, dijo que es "el arte de llenar los espacios vacíos que deja la publicidad", seguramente que Chesterton tuvo la felicidad de no leer nunca los desastrosos deportivos de La Razón, de la Prensa, del Deber. Dichoso él, ya que en ellos lo que menos aparace es escritura y menos aún fútbol. Pero, hay más que decir sobre el arte de llenar los espacios vacíos que deja la publicidad. Parece que todo el periodismo deportivo tiene esa única misión. En otras palabras gira sobre ese eje.

El fútbol es víctima además de una hueste corrupta e ineficiente élite dirigencial, también es víctima de una otra hueste pedante que hace muchos años ha secuestrado el juego y sobre él ha montado un aparato comunicacional vació, fatuo, inconsistente (boludo, para decirlo de manera más concreta). En otras palabras, ha instaurado una maquinaria para atraer y producir dinero en distintas proporciones y cantidades. Parece que hablar todos los días, todos los meses y todos los años sobre fútbol carcome hasta la última neurona y, sobre todo, borra y anula la pasión por el maravillo juego de la pelotita. A un día de su aniversario no me queda nada más que arrojarles un sonoro (escupitajo!!) y respetuoso:

BUUUUUUUUUUUUHHHHHHH!!!!

Caballeros Aprendan a ser más humildes, no sólo se preocupen de planchar el terno, vean más fútbol, entréguense al juego, no sólo lo vendan, lean más sobre fútbol, por favor LEAN, vayan por lo menos uno vez al mes al fútbol, o si van dejen en boleterías sus vetustos instrumentos de análisis, abandonen los lugares comunes, investiguen alguito si es que no quieren ser absorbidos en la instrascendencia en la cual transitan tan tranquilos.

En este día les mando un abrazo de Autogol (en un honor a ese grande que es Perfumo).